Mostrando entradas con la etiqueta San Isidro 2012. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Isidro 2012. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de mayo de 2012

Juicio en Las Ventas


  Artículo 124.1 de la Constitución Española: El Ministerio Fiscal, sin perjuicio de las funciones encomendadas a otros órganos, tiene por misión promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la ley, de oficio o apetición de los interesados, así como velar por la independencia de los Tribunales y procurar ante éstos la satisfacción del interés social.

El Ministerio Fiscal

  Y eso fue lo que hizo, cumplir con las obligaciones que la Ley le atribuye. A continuación, el público soberano, haciendo las funciones de Magistrado-Juez dictó sentencia condenatoria, sin opción a recurso de ningún tipo, en forma de atronadora silba, más los aplausos de apoyo de unos pocos pues la resolución mandaba al reo Manuel Jesús a los calabozos de la Tauromaquia.

Que viene Morante



Cualquier cosa puede ocurrir porque es un genio.



martes, 22 de mayo de 2012

Nacho Meléndez y el tercio de varas






  Lo más emocionante de la corrida de ayer vino del tercio de varas que nos ofreció el piquero Nacho Meléndez con un toro manso de Bañuelos que salía de najas, de arrancada dura y seca. Tres varas a las antigua, por la honestidad del picador y el comportamiento del toro, que pusieron de acuerdo a entendidos y público bisoño que tanto predomina, cada vez más. La plaza en pie, con la espontaneidad que produce la emoción, tributó la ovación más calurosa de la tarde y el picador fue despedido entre vitores.

  Nacho Meléndez toreo con verdad, siempre en la rectitud del toro, provocó la arrancada citando desafiante, confiado en su vara de detener, incluso después de sufrir un costalazo de muy señor mío en el que el toro derribó a la caballería como si de una marioneta se tratara. Y el público aplaudió, simple y llanamente, porque percibió con toda nitidez la hombría de un torero frente a un toro que imponía mucho respeto. 

  Seguramente no fue el mejor tercio de varas de la historia pero fue eso precisamente, un tercio de varas con toda la emoción y el riesgo que entraña, y no el trámite incómodo al que estamos acostumbrados porque, según dicen,  al público de hoy lo que le interesa únicamente es la faena de muleta. Y yo que no me lo creo.



  Nota: Francisco Pastor nos regala las fotografías que ilustran esta entrada, muchas gracias.

viernes, 18 de mayo de 2012

Hola figuras, adiós figuras

Alejandro Talavante, hasta el 6 de junio, si te he visto no me acuerdo



 Seguimos de toros por Madrid, el desproporcionado maratón taurino de San Isidro no ha llegado aún ni a la mitad del ciclo. Ayer la plaza estaba a reventar, hicieron acto de presencia las que dicen máximas figuras del toreo, y digo "dicen" porque a mi entender no pueden ser calificados como figuras unos toreros que comparecen solamente un día en todo el ciclo isidril, serán grandes toreros pero una figura del toreo debe demostrarlo en Madrid por encima de todas las plazas, tendrá que soportar la presión del público que, como siempre ha sucedido, los recibirá con la máxima imposición, habrá de convencerlos con su buen hacer y finalmente deleitarlos con su arte y su sabiduría.  

  Lejos de aquellos tiempos en los que las figuras soportaban el peso de la que era la mejor feria del mundo, ahora, como digo, comparecen a una sola tarde,  y claro, esta situación se convierte en un arma de doble filo y pasan cosas que no son normales en esta plaza. Todo el público taurino de España quiere estar en día tan señalado, es la única oportunidad para ver a los artistas, partidarios de todas las provincias llegan a Las Ventas deseosos de animar a su torero. Incluso el público madrileño, cansado de la mediocridad que soporta día tras día quiere ver algo bonito a toda costa, es la única oportunidad. Todo ello torna en una actitud contagiosa en favor de los toreros, de júbilo, y hace que la plaza de Madrid pierda el acertado criterio que mantiene otras tardes de San Isidro valorando a los toreros que no son figuras.

  Pero no todo son alabanzas, acertadamente la exigencia está por encima del resto de toreros y, como secularmente ha sucedido en esta plaza, hay un sector iconoclasta que reniega de los máximos espadas, achacándoles muchos de los males que se sufren en la Fiesta, alguno degenera de tal forma que renegará pase lo que pase, los cabales opinan diligentemente con su compañero o los vecinos de todos los días, y los sabios callan.

  Entre estas dos corrientes que he descrito, en los últimos años, se viene produciendo un ambiente de tensión en los tendidos muy desagradable que tendría solución si, por ejemplo, Manzanares y Talavante comparecieran en San Isidro cuatro o cinco tardes y el público de Madrid se habituara con ellos, haciendo el esfuerzo con alguna ganadería en buen momento del gusto de la afición, léase Celestino Cuadri, Dolores Aguirre o Albaserrada, y además se dejaran de producir los bailes de corrales de los últimos años que son muy indecentes. Los toreros también se quitarían el peso de tener que jugárselo todo a una carta y demostrar su saber en una sola comparecencia.

  Y ya entrando en materia hay que decir que ayer se lidió un encierro de Victoriano del Río, ganadería que se encuentra en mal momento como ayer se vio, remendado con un toro del hierro de Cortés que nunca debió saltar al ruedo pues tenía facha de novillo. No ha habido la mansedumbre de todas las tardes anteriores, los animales, en general, han empujado mucho y bien en la primera vara y se les ha perdonado la segunda.

  Se ha bregado magnífico, las cuadrillas han estado perfectamente colocadas en el ruedo y las lidias han sido rápidas y muy limpias. Gracias a ello se ha evitado alguna desgracia. La cuadrilla de Manzanares trae justa ventaja por la labor de otras tardes, estuvo fenomenal con el quinto toro de la tarde pero fue mal aplaudida en el segundo por unos pares que Curro Javier afrontó excesivamente sesgado. Por contra, la excelente cuadrilla de Castella ha pasado desapercibida y estuvo superior en los dos toros; Javier Ambel echó una gran tarde.

  Hoy, por falta de tiempo, voy a ser injusto ya que no voy a detallar en demasía lo que se hizo bien y mal a tenor del comportamiento de cada toro. Castella tuvo el pundonor y la casta torera de estoquear a sus dos ejemplares con una cornada de diez centímetros en el muslo, dejando a un lado esta proeza sobrehumana hay que decir que ha estado igual que siempre, el que lo haya visto todos estos años no necesita más explicación.

  Manzanares no tuvo su tarde, peleó con sus toros muy al abrigo de las tablas quizá por desconfianza. Lo más jaelado fue una tanda de derechazos ligada al relance en la que echó por tierra las máximas aquellas de parar, templar y mandar. Se mantuvo muy firme pero también a merced de su segundo oponente, un toro violento que tiraba el hachazo. Esto es un alarde de valor que se debe valorar como tal ya que puede costar una cornada, pero no es torear.

  Talavante tuvo un lote regulero, el primero fue muy blando y no servía para el toreo tan obligado que el extremeño pide a sus toros. El animal que cerró la corrida acortaba el viaje y tampoco le permitió deleitar al público con su exquisito toreo de muleta. Dejó bonitos lances de capa.

  Pienso que estos toreros están demasiado acostumbrados a toros que dejan estar en la cara con mucha tranquilidad, animales que permiten cualquier alarde, lo cual explica que permanezcan continuamente abstraídos en la estética y que en ningún momento se preocupen por enseñar a los animales a embestir y menos aún por dominarlos y someterlos convenientemente. Como ejemplo sirvan esos lances de recibo en los que sueltan el capote y dejan pasar el toro a su aire o los recortes que tanto perjudican; con la muleta, se inician muchas faenas con un batiburrillo de invertidos por la espalda, estatuarios por alto mezclados con remates por bajo ignorando la condición del toro, quebrantando en exceso el arrojo del animal. En resumen, están tan acostumbrados a toros tremendamente nobles y boyantes que se quiere hacer siempre la misma faena y eso no sirve, para eso están los carretones, unas veces, como ocurrió ayer, habrá que someter para después torear, y otras, si el toro lo permite, destacará el estilismo.   

   

martes, 15 de mayo de 2012

Novillada de Buenavista

  Un servidor no ha podido ir a la primera novillada de Feria así que en cuanto he podido he recabado información para hacerme una idea de lo ocurrido, sin duda la mejor opción es sondear entre buenos aficionados y sacar conclusiones.

  Como notas positivas se destaca la personalidad de Gonzalo Caballero que en cada actuación viene dando un toque de atención y está cogiendo cartel entre los aficionados. Remató una buena faena con la que parace la estocada de la Feria hasta la fecha, al menos a razón de la imagen que les muestro a continuación.

  Se jugó un sobrero de Couto de Fornilhos de brava embestida. Además, ha destacado Paco Chaves a la brega y con los palitroques, de lo cual nos alegramos enormemente. Curro Robles ha hecho gala de su veteranía con una actuación muy sobria.

  En la parte negativa nuevamente la presentación del encierro, desigual y en algunos momentos por debajo del trapío que corresponde a la plaza. Tulio Salguero y en especial Conchi Ríos con el novillo portugués, no han dejado buena impresión.



  Dejo unas fotografías que ilustran algunos momentos del festejo, cedidas por @txopopastor, a quien doy las gracias y felicito por tan certero objetivo.


Estocada hasta la gamuza en la yema, cruzando perfecto y entrando más derecho que una vela, con el cuerpo detrás de la espada. Gonzalo Caballero, novillero que ilusiona a la afición.




Hasta hace poco lo hemos visto como novillero, en esta temporada, con dos actuaciones en Las Ventas ha demostrado que estamos ante un gran torero de plata. Paco Chaves, un día se quitará la espina con uno de los grises...




Indiano, de Couto de Fornilhos, antes de derribar en el primer encuentro. Un torrente de bravura en el último tercio




Curro Robles, con los pies asentados en la arena se apoya en los palos para salir de la reunión, en esta ocasión algo pasada, el par y la reunión

lunes, 14 de mayo de 2012

Horror


El tercero de la tarde, de Valdefresno, un toro para Benidorm

 
  Tres corridas de toros llevamos esta Feria y a cuál más vacia, lo peor es que esta ignominia que estamos sufriendo los aficionados parece que no tiene límites, todos  culpables: ganaderos, empresa, autoridad y toreros. Es imposible crear afición con espectáculo tan funesto, y un milagro que algunos aficionados impenitentes sigan acudiendo a la plaza, eso sí, cada vez menos a tenor de lo vivido hasta el momento.

  Después de la terrible mansada del Cortijillo prosiguió una corrida de toros regordía y acochinada de Montalvo que no se podía tener en pie, inválida por falta de casta y exceso de pienso. Un auténtico calvario para el aficionado a toros. Y los berrendos de Martínez que presume el ganadero en el campo porque nadie los quiere...

  Cuando pensábamos que la cosa no podía empeorar nos encontramos con un atasco de camiones en los aledaños de Las Ventas -el primero de unos cuantos que desgraciadamente se esperan-. La corrida del Vellosino es rechazada y el ganadero decide lidiar dos, y qué dos. Viva el honor de los criadores de bravo. Lo de ayer fue un espectáculo bochornoso del que sentí vergüenza ajena y como dije al principio todos tienen la culpa. Un encierro pésimamente presentado, con animales verdaderamente birriosos que fueron lidiados de forma desastrosa por los toreros.

  Finalmente entraron cuatro remiendos de Valdefresno, el primero fue el más en tipo, escurrido de atrás como todos sus hermanos pero serio, con mucha caja y generosa arboladura. Un ejemplar blando y voluntarioso que necesitaba una faena de enfermería con la que más de una figura hubiera sacado petróleo, Tejela lo frió a pases de aquí para allá sin ningún sentido. El cuarto fue un toro descastado y manso que topaba en la muleta y embestía pegando saltos, Tejela se limitó a abreviar porque en esta tauromaquia moderna a la mayoría de los espadas sólo les cabe el toreo ligado y en redondo de cualquier forma, y si no se abrevia y el torero queda por debajo del comportamiento del toro. Dónde quedó ese orgullo torero de imponerse y mandar a todos los toros sea cual fuere su condición. Conste que esta última reflexión sirve para los tres espadas de ayer y la práctica totalidad del escalafón. 

  En segundo lugar salió un bebé del Vellosino de pelo castaño, cabezón y cornicorto que apenas fue protestado por unos pocos aficionados. Miguel Tendero no está para estas lides, calamitoso toda la tarde. Lidió nefasto a base de tirones, incluso pretendió cambiar el tercio con sólo un picotazo, y en la muleta fue incapaz de embarcar la embestida del animal con un mínimo de temple ni una sola vez, todo fueron trapazos y enganchones. En quinto lugar vimos una sardinilla inmunda con cuerpo de utrero que por sus hechuras nada recordaba a los toros de Lisardo, fue protestado pero en otros tiempos lo que se vio ayer en la plaza de Madrid hubiera supuesto un altercado de orden público, qué bichejos! Para más inri, la mona era un manso aquerenciado en tableros que nada quería saber de la pelea. Tendero las pasó canutas para lidiarlo y llevarlo a los caballos, sin recursos.

  Juan del Álamo, un sibarita que en época de novillero rehusaba comparecer en nuestra plaza con reses de Santa Coloma, pues a tenor de lo presenciado en el día de ayer bien le hubiera venido corregir estos hábitos y formarse con reses de toda condición para aprender el noble arte de lidiar toros. Demostró una incapacidad tremenda lidiando al sexto, moliendo el toro a capotazos para intentar picarlo en la contraquerencia por pura cabezonería e impericia; finalmente el bicho se fue a su aire al caballo de la puerta ante la inoperancia de la cuadrilla y el capataz de la misma. Luego intentó matar al manso en suerte natural hasta cuatro veces seguidas y antes, en el tercero de la tarde, nos obsequió con una estocada envainada que fue muy aplaudida por los tendidos de sombra, el acabose. Por tal proeza se permitió el lujo de saludar en el tercio, después de una faena en la que se vio una tanda al natural potable y el restó ligazón de cualquier manera.

 
  Mucho ánimo para la afición que nos va a hacer falta.
 

viernes, 11 de mayo de 2012

El Cortijillo

La cuadrilla de Leandro, los toreros Rafael González, Miguel Martín y José Andrés Gonzalo

  Poco nos vamos a extender con las reses del Cortijillo, y es que la primera de Feria ha sido una soberana mansada como hacía tiempo que no se veía por nuestra plaza, de principio a fin en todos los toros, sólo faltó que alguno saltara la barrera para poner la guinda al pastel de la cobardía. No obstante, sin seguir orden sucesivo, la gama ha sido amplia: desde el que no toma un capotazo de salida, pasando por el najado en varas, el que pega coces al caballo, el que arrea cuando cree tomar el bulto, el marmolillo, el rajado, el que lo tiene todo guardado y el clásico que quiere volver al placer de la dehesa instalándose en la puerta de toriles. Los picadores se han tenido que emplear en la suerte de la carioca, un recurso muy válido en la tarde de hoy con semejante moruchada.

  De lámina ha sido guapa y en tipo, variada de capas, todos cinqueños salvo el cuarto de la tarde, del hierro de Lozano Hermanos, que junto al Cortijillo forman las marcas blancas de Alcurrucén. No recuerdo en la actualidad ninguna casa ganadera en la que funcionen los hierros "b", ahí está Benjumea, Cortés, Vegahermosa... y es que no se puede acaparar tanto ni descuidar nunca la sagrada prueba de la selección. No veo otra razón que explique el anodino espectáculo que se ha presenciado hoy en la plaza, a menos que nos aferremos a la casualidad o el capricho de la Providencia.

  De la terna ahorramos comentarios para días venideros y sólo significamos el oficio de Abellán. Inició la faena del cuarto con unos doblones por abajo dominadores y al natural dejó algún lance de notable alto. Movió los caballos con el cuarto para eficacia de la lidia, teniendo que bregar posteriormente en la misma puerta de toriles con un animal que  a punto estuvo de arrollarlo cuando sintió el frío del acero.

  Buena cuadrilla la de Leandro en banderillas, Miguel Martín saludó tras dos buenos pares con el toro tercero y el gran Rafael González, con el quinto, colocó un extraordinario par de poder a poder que resultó lo más torero de la tarde.