lunes, 15 de enero de 2024

Salida del toril

 

Ya los clarines, con su agudo acento,

obligan al crecido contingente

que invade el redondel alegremente,

a marchar presuroso hacia su asiento.

Después, con uniforme movimiento,

avanza la cuadrilla marcialmente

y a la nueva señal del Presidente

el portón del toril, girando lento,

deja asomar del toro la cabeza

con su punzante y sólida armadura;

y saltando la res con ligereza

al arenoso circo, por su anchura

cruza furiosa y la pelea empieza,

demostrando su empuje y su bravura. 

 

Mariano del Todo y Herrero. 10 de junio de 1889



Plaza de Ceret, 15 de julio de 2023. Los Maños, Secretario nº 33

Fotografía: Muriel Haaz


lunes, 25 de septiembre de 2023

Presidente y torero se cargan la corrida concurso


Reseña para la web y libro de crónicas de la Asociación El Toro de Madrid.


 

Domingo, 24 de septiembre de 2023, se ha celebrado en Madrid una corrida de toros concurso de ganaderías con un clima perfecto para ello. Y hay que especificar lo de “corrida de toros” porque al margen de esta tenemos otros dos concursos más a lo largo de la temporada, que son “corridas de novillos”, por obra y gracia del sacrosanto pliego de Las Ventas, ese que unas veces es ley y otras papel mojado. Algo más de ocho mil personas en el coso, podemos decir que además de guiris y aficionados recalcitrantes para este festejo incluso había público en la plaza, hay indicios para pensar que la masiva manifestación que hubo por la mañana en contra de la sumisión del Gobierno con los nacionalistas tuvo gran culpa de ello. Las ganaderías que se corrieron fueron las de Partido de Resina, Samuel Flores, Victoriano del Río en sustitución de La Palmosilla, ganadora de la concurso de 2022, Peñajara, José Escolar y Pedraza de Yeltes. Los toreros anunciados:

Serafín Marín. Dos pinchazos, estocada trasera y caída; TIBIAS PALMAS. Estocada con telonazo que hace guardia; TIBIAS PALMAS.

Rubén Pinar. Estocada, un golpe de descabello; SILENCIO. Estocada corta y un golpe de descabello; SILENCIO.

Gómez del Pilar. Tres pinchazos, estocada desprendida; SALUDOS CON DIVISIÓN (dos avisos). Media estocada suelta y un golpe de descabello; SALUDOS CON DIVISIÓN (un aviso).

 

Presidente. Sr. José Luis González González. Solamente el desatino mayúsculo acontecido en la lidia del sexto toro, cambiando el tercio contra toda razón, tratándose para más inri de una corrida concurso, es motivo suficiente para que no volviera a presidir un festejo en Las Ventas.

Tercio de varas. Destacó y fue muy aplaudido Antonio Peralta por su quehacer picando al cuarto de la tarde, el de Peñajara.

Cuadrillas. Muy bien banderilleando y lidiando al de Peñajara, Marcos Prieto y Diego Valladar con los palos y Manuel Macias con el capote. Fueron obligados a saludar.


**

 

Antes de pasar a reseñar lo que pasó con cada toro hay que hacer un comentario contra la empresa, veedores y personas responsables de las ganaderías y trapío que hemos visto en esta corrida concurso. Una vez más la falta de originalidad a la hora de reseñar y la desidia que transmiten. En este tipo de festejos, que solo se demanda un ejemplar por hierro se podría abrir el abanico y traer cosas distintas o ganaderías que carecen de ocasión para venir con seis ejemplares, darle un toque extravagante que llame la atención de público y aficionados. Se podrían exhibir los toros en el Batán, que para eso está, para darle mayor resonancia. Pero nada. Luego está el toro que ha traído cada ganadero, solo podemos salvar aquí el ejemplar de Partido de Resina y el de Peñajara, lo demás, se ha visto claramente, eran las sobras de las sobras. Esto revela claramente la dejadez de la empresa a la hora de reseñar y poner en valor esta corrida. Creemos que Madrid merece una corrida concurso de categoría, un acontecimiento para el mundo del toro que fomente la competencia entre ganaderos, que recupere la esencia y el sentido que tuvieron este tipo de festejos. Y ahora pasemos a lo sucedido en el ruedo.

 

La tarde dio inicio con aplausos de salida para el toro de Partido de Resina que, ciertamente era guapo y se daba un aire al concepto de Pablo Romero que tenemos en la cabeza: bien puesto de pitones, hocico chato, lomo recto, grupa ancha y desarrollada… también esa forma tan cansina de desplazarse y ese movimiento aparatoso de las patas traseras. Tan cansino que el animal rozó la invalidez, por decirlo de alguna manera, y podría haber sido devuelto perfectamente. Nos referimos a Cabañito (nº 33, 510 kg, 04/19; arrastrado entre pitos), cuya salida dio buenas muestras de mansedumbre, visitando toriles y mirando a los espectadores de barrera. Ya en el primer puyazo el piquero tuvo que fingir el castigo, háganse a la idea de la escasez de fuerzas que mostraba, transcurriendo el tercio de caballos entre las protestas y las demandas de los tendidos porque Cabañito se fuera de vuelta a los corrales. No lo tuvo a bien el presidente y la lidia continuó con las pasadas en falso de los banderilleros y la atonía del morlaco. Cogió la muleta Serafín Marín, cuya aparición nos traía recuerdos de juventud, y le ligó una serie a media altura, templada, que era justo lo que pedía el animal. Estuvo inteligente con el toro y lo toreó bien en dos o tres tandas redondas y rematadas. Cabañito estaba entre alfileres como hemos dicho, Serafín no sudaba con él, así que se empachó de toro y se pasó de faena conforme a la costumbre y cánones actuales. Dos pinchazos y una estocada trasera y caída pusieron a los carniceros a trabajar y ya no los volvimos a ver en la bocana del dos. El presidente fue protestado por no devolver el toro.

 

En esta jornada de domingo había más probabilidades de ver a votantes socialistas manifestándose en contra del propio partido socialista que un toro de Samuel Flores saliera bravo. Y así fue, puede que haya que remontarse al socialismo de Guerra y González, a monterías borbónicas en El Palomar, para encontrar un ejemplar realmente bravo en esta ganadería. El samuelón de hoy venía con la cornamenta consuetudinaria, lo que no traía eran carnes que compensaran semejante aparataje. El hombre que montaba a caballo le recetó una lanzada en el costillar, cosa que vino a descomponer del todo la acometida de Triana, pues así se llamaba el toro (nº 55, 520 kg, 12/18; pitos de despedida). De los garapullos reaccionó dando cabezazos a diestro y siniestro y abriendo el hocico en gesto de cansancio, y en la muleta pasaba sin humillar y siguió en la misma tónica de soltar la cara. Rubén Pinar tardó algunos lances en cogerle el son para que no le topara las telas, cuando lo hizo se lo pasó demasiado lejos de la bragueta y los que tienen la perspectiva más cenital, en las gradas y andanadas, se lo echaron en cara. Estuvo hábil cruzando exageradamente la mano de la muleta y la de la espada, dejando una estocada a la primera y un golpe de descabello.

 

Asomó por chiqueros el tercero, de Victoriano del Río, un toro mal hecho, feo, una mole de carne de pelo negro apodado Manisero (nº63, 580 kg, 09/18; aplausos en el arrastre). Un toro corretón que se pasó la lidia haciendo hilo, en el caballo se arrancó presto en el primer cite − puyazo en el costillar− y en el segundo acortaron distancias, haciendo una pelea más bien discreta. Su movilidad puso en aprietos a los banderilleros, si bien esta pujanza que ofreció el ejemplar de Guadalix fue bien aprovechada en los primeros compases de faena por parte de Gómez del Pilar, lo mejor el inicio genuflexo y algunos remates. Basó su actuación en la mano derecha y exprimió todo lo que pudo al Victoriano, que metía muy bien la cara no sin ciertas complicaciones. Al final de la faena una tanda por derechazos haciendo el tiovivo agarrándose al lomo del toro, muy jaleada, nos confirmó que, efectivamente, hoy había público en Las Ventas. Después del primer pinchazo entrando a matar el de Victoriano se fue acobardado buscando las tablas, detalle a tener en cuenta en una corrida de este signo. Sobre esta faena concluimos que Noé no estuvo por debajo del toro, tampoco brilló al nivel que Madrid demanda, su actuación fue agradable, correcta, y no pasó de ahí. Eso sí, emborronada por la espada.

 

El de Peñajara fue uno de esos toros que caldean el ambiente los días previos a su lidia, la espectacularidad de su trapío propició debates y pronósticos, multiplicados por el altavoz que otorgan las redes sociales. El suflé estaba en todo lo alto cuando el de Peñajara saltó a la arena venteña, la bellísima capa ensabanada botinera era coronada por dos pitones espeluznantes; su cuerpo, dada la simiente contreras, carecía de exageraciones. La ovación para recibirlo estaba servida. Atendía por Mexicano (nº 47, 518 kg, 11/18, algunos pitos de veredicto) y desde los primeros lances se apreció que tenía poco interés por acudir a los cites. Estuvo bien en la suerte de picar Antonio Peralta, Mexicano acudió en tres encuentros con el varilarguero, tardeando en demasía, escarbando y acortando las distancias, sin excesivo empuje en la pelea, no obstante ese galope codicioso una vez que se arrancaba entusiasma a cualquiera. Siguió parándose en banderillas y no fue por las mañas de la cuadrilla, pues estuvieron de lujo intentando alargar la embestida con la capa, y Marcos Prieto con los palitroques pareó con clasicismo a un toro que, como hemos reflejado, tenía una cabeza pavorosa. Llegó completamente parado a la muleta, poco o nada se podía hacer con tan escaso material. Serafín entró a matar con telonazo, la espada cayó atravesada y asomó la punta por el costillar de Mexicano, cuyo juego fue mucho más agitado los días previos que durante su lidia.

 

Pensábamos que el de Escolar era un candidato para poner las cosas en su sitio, pero al verlo asomar la gaita decayeron gran parte de las ilusiones. Otro toro feo, sin cara y sin aparentar, protestado de salida. Eso sí, humillando desde el inicio, la pelea en el caballo no dijo nada y tomó un segundo puyazo a menos. En banderillas cortaba el viaje y los banderilleros se dedicaron al arte del rejoneo a pie. El Escolar, de nombre Castellano (nº 58, 503 kg, 12/18; palmas de despedida), regaló varias embestidas al paso arando con el hocico por el lado izquierdo, la gente lo vio, pero Rubén Pinar no pudo exprimir ese pitón e insistió por el lado derecho. El de Valdetiétar se puso áspero rápidamente y Rubén Pinar lo pasaportó de una estocada corta y un golpe de descabello.

 

Para finalizar esta concurso otro toro recibido entre rumores de protesta, Sombrero (nº 25, 597 kg, 09/18, arrastrado en medio de una ovación), de Pedraza de Yeltes. Esqueleto grande y agalgado como corresponde, pero una carita y una expresión de niño chico que desmerecía el conjunto. Tocan para que salga el caballo y aquí vino todo el meollo de la corrida. El toro cogió una primera vara, por parte de Sangüesa, de una manera sublime, agrandándose, echándose sobre las patas traseras para dedicarse a meter riñones que aquello era una epifanía. Luego se fue disimuladamente a tablas buscando a los capoteros. Lo ponen para un segundo envite, se arranca al galope y se pone a meter riñones del mismo modo que había hecho anteriormente, definitivamente, algunos estábamos viendo a la Virgen de la Paloma. De repente, miramos al palco y asoma el pañuelo blanco, Noé había pedido el cambio y el presidente, el inefable presidente y sus magníficos asesores, lo habían concedido inmediatamente. ¡Qué era aquello, por qué! Nadie entendía nada, quedamos en estado de shock, por fin un toro que se crece de verdad en el castigo y, ahí estaban, poniéndole las banderillas. Se suponía que estábamos en una corrida concurso de ganaderías. No vimos el segundo tercio porque seguíamos en trance, las protestas arreciaban, Gómez del Pilar, el torero lidiador que acompaña al caballo metro y medio cuando sale al ruedo había pedido el cambio y, el presidente… ¡qué podemos decir del presidente! Siguió la bronca cuando el torero, después de todo aquello, brindó el toro al público. Sin más preámbulo, se puso de rodillas y ligó una tanda de derechazos en una cuarta de terreno y, los mismos que lo habíamos abroncado hacía unos instantes, batíamos palmas entusiasmados. Siguieron dos tandas emocionantes, en gran medida gracias a la arrancada poderosa del ejemplar de Pedraza de Yeltes, recordándonos a aquel tremendo Huracán lidiado el San Isidro del año pasado. Se vino muy a menos, puede que cerrarlo en tablas y acortar las distancias no le sentara bien. Para culminar Gómez del Pilar dejó media estocada soltándose rápido la espada, con el obstinado e indeseable acoso de los banderilleros tratando de derribarlo, el burel necesitó un golpe de descabello. Gómez del Pilar saludó entre palmas y pitos, y no era para menos. El mal sabor de boca que dejó esta lidia no se olvidará fácilmente.

 

El galardón para el toro más bravo de esta corrida concurso de ganaderías fue para Sombrero, ejemplar de Pedraza de Yeltes. Esperamos que regrese el próximo año y que nos dejen ver lo que los toros dan de sí en el tercio de varas.


El de Peñajara. Foto: Alejandro Lara




El ganador de la concurso, Sombrero, de Pedraza de Yeltes


Sombrero en varas. No tenía mal estilo


Gómez del Pilar con el de Pedraza, la serie de rodillas que puso paz después de la bronca durante la lidia


jueves, 21 de septiembre de 2023

El culto al toro

 


 

Pero, volvamos al símbolo. Un toro bravo simboliza el poder, la nobleza, la reciedumbre. En una palabra: la casta (del latín, castus, íntegro). Lo contrario, lo simboliza el cabestro. Con lo cual se comprende por qué el toro mansurrón, bastante próximo, etológicamente, a este último, no pueda simbolizar lo ancestral.

Las consideraciones que hayan de hacerse en torno a las características de los toros deben ir sustentadas, como ya estamos viendo, mucho más en cuestiones de fondo, relativas al valor de lo virginal, de lo castizo, de lo ancestral, de lo íntegro, que en otras, también importantes, pero, en rigor, no fundamentales, como lo son las relativas a la mayor o menor vistosidad que pueda ofrecer la lidia de un toro en la plaza. Por desgracia, un buen número de aficionados viene haciendo hincapié en las cuestiones meramente técnicas o alusivas a la brillantez del espectáculo, sin plantearse siquiera la búsqueda de la razón ulterior de las cosas.

Tal vez se trate de un síntoma del problema general que, actualmente, padece el hombre moderno y que se podría concretar en una sobreabundancia de opiniones que nace, en muchos casos, de una escasez de conocimientos. La proliferación de diatribas inútiles no es, en todo caso, algo que afecte exclusivamente al contexto del mundo taurino, sino que se observa, también, en los restantes órdenes.

 

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Sensatamente, los pueblos mediterráneos veneraban al toro, como veneraban también a diversas fuerzas naturales, sabiendo que el comportamiento antirreligioso o, lo que viene a ser casi lo mismo, antiecológico se traduciría en la pérdida de las relaciones de armonía con el medio ambiente. Sobre este particular, ya en algún otro momento he significado que, a medida que el hombre se va alejando cada vez más de la naturaleza, comienza a interesarse, al mismo tiempo, por su conservación, y, concomitantemente, va incorporando a su entorno más inmediato una serie de plantas y de animales domésticos, utilizando a éstos, en unos casos, como mascotas; en otros, como objetos de culto y, en otros más, en fin, como simples colaboradores en la actividad laboral, o como animales de compañía. La gama es muy variada.

La celebración de diversos actos de culto, mediante el sacrificio de toros especialmente elegidos, sanciona la vieja ley natural según la cual todo aquello dotado de alguna inaccesibilidad para el hombre constituye un arcano, induce al misterio. Por el contrario, lo excesivamente cercano acaba por devaluarse, pierde interés. En lo que al mundo taurino respecta, la casta del toro representa lo no manipulado artificialmente y, por ello mismo, suscita, en el hombre, una irresistible atracción, un sentimiento de respeto, un reconocimiento de la gravedad del misterio y que promueve la celebración del culto a través de la lidia.

Nos encontramos, por tanto, ante otra sugestiva explicación sobre el fenómeno de la actitud de rechazo que, instintivamente, el público adopta ante la mansedumbre, cualidad "evangélica", considerada, generalmente, a priori, muy encomiable cuando se trata del hombre; pero, también, estimada como rasgo indeseable en un animal como el toro. La mansedumbre reduce excesivamente la distancia ontológica entre el torero y el toro, al conferir a este último ciertos rasgos de domesticidad, con pérdida de la condición prístina que es propia de un animal bravo. Por eso, se puede afirmar que, en el momento en que las corridas de toros dejaran de presentar la necesaria condición trascendente, sin las debidas dosis de bravura en el toro, y sin las debidas dosis de arte y valor en el torero, aquéllas perderían todo interés.


Ramón Grande del Brío, El culto al toro, Tutor, 1999, págs. 44 - 45


 Recluido, de Sobral, jugado en Las Ventas el 17 de septiembre de 2023

jueves, 22 de junio de 2023

Plaza1 y el Centro de Asuntos Taurinos siguen desprestigiando la plaza de Las Ventas



 


Una feria de San Isidro plagada de ganaderías facilonas que las figuras suelen llevar consigo allí donde torean, las ganaderías domequianas que, si no sirven para torear, no molestan y aburren a los tendidos. Muchas tardes de figuras, poca variedad de encastes y desaparición de las ganaderías de otra índole o toristas, que dinamizaban la feria y siempre han gustado en Las Ventas. Madrid se ha sevillanizado y esa no es su idiosincrasia, el Centro de Asuntos Taurinos nunca debería haberlo permitido.

 

La discoteca dentro de la plaza funcionando mientras los toreros estaban haciendo faena o mientras estaban siendo atendidos en la enfermería, luego van por ahí pidiendo respeto. Esto, para cualquier persona que entienda la tauromaquia como es debido, constituye una profanación del templo y más en la llamada primera plaza del mundo. Derivado del ocio discotequero, el empresario se apunta el tanto de la abundancia de juventud en la plaza, esto es falso, en Madrid siempre ha habido mucha juventud y mucha variedad de gentes de toda índole y clase social, gracias a lo accesible de sus precios y a su condición de plaza pública y monumental. Ahora, las tarifas accesibles están dejando de existir, se ven muchos jóvenes, sí, pero la gran mayoría son de un perfil social y económico muy concreto. De igual modo, la discoteca conlleva un problema de seguridad grave y evidente a la hora de desalojar el coso mientras otros quieren acceder al mismo. Nadie hará nada hasta que no suceda algo grave, esto es España, hay que lamentar primero para imponer después medidas drásticas.

 

−El discotequeo y la fiesta no casa muy bien con la seriedad y el rigor. Los aficionados que todavía exigen, los últimos de Filipinas todavía no se han enterado que Madrid ya ha caído y siguen luchando por su plaza, mientras tanto, una serie de periodistas, viles y serviles, utilizan sus plataformas para azuzar al público contra aquellos, una campaña de desprestigio del sector crítico de Las Ventas sin precedentes. Los últimos de filipinas contra el público que ha crecido viendo las retransmisiones televisivas donde un bajonazo es un estocadón, los que se dejan manipular por los medios que acabamos de comentar, los que van un día a los toros, se han dejado un pastizal y la afición no les llega como para protestar un simulacro en varas o un toro que se cae constantemente, los que se han pasado de vueltas con las copas y entran desinhibidos... Lo metes en una coctelera, lo agitas y te sale el San Isidro que hemos visto. Triunfos exagerados, donde la mentira se impone a la verdad, y de los que los profesionales son los primeros afectados porque no les sirven para nada.   

 

−Casi tres mil personas pueden acceder a la plaza sin haber pagado un céntimo, no entiendo cómo se conjuga esto con la crítica y el papel activo que el espectáculo de los toros otorga al público, éticamente es inaceptable, ¿cómo se puede exigir nada cuando no has pasado por taquilla? Por otro lado, el sacrificio de los que se ponen delante del toro, al fin y al cabo, es para ganarse la vida y a costa de unos honorarios, ¿por qué tiene que haber tres mil personas en la plaza que no paguen nada, es esto moralmente aceptable? ¿Es congruente que algunos pasen gratis y el que está al lado, en una grada de sol, pague treinta euros?

 

−La temporada abandonada a su suerte, maltratada y denigrada por la empresa que solo tiene ojitos para la mercadotecnia de San Isidro. Dijeron, literalmente, que iban a “reforzar el carácter de plaza de temporada” y que iba a “primar la programación de calidad”, y ya ven. A la temporada le han quitado siete u ocho corridas de toros y la han llenado de novilladas en las que siguen viniendo chavales a debutar en Madrid con caballos, esto es, festejos sin ningún atractivo y condenados por lo general al fracaso. Por si no bastara con esto, a los festejos de temporada también los han subido el precio, llegando a costar el doble en los tendidos altos de sol. Muchas gracias por esto, por no haber previsto lo que iba a suceder, señor Abellán y demás ingenieros del Centro de Asuntos Taurinos y la Consejería de Presidencia, así es como se promociona la temporada, claro que sí. Carteles que más que atraer repelen, ganaderías que andan medio desahuciadas, precios de plaza privada, novilladas en vez de corridas, cambios en el cartel a última hora porque lo que anuncian no vale y una “programación de calidad” que brilla por su ausencia.

 

−El toro, desaparecido. Salvo honrosas excepciones, todos los días ha habido dos o tres toros que no servían para Madrid y, según la empresa, son los que más y mejor pagan. De lo que se deduce que los están engañando como a unos primos (a los chinos ya no los engaña nadie). El medio toro se ha instalado en Madrid. La variedad de encastes desaparecida, abocada a un mes de septiembre en el que nos volverán a anunciar otra novillada concurso de ganaderías, un festejo barato y sin fuste que no está a la altura de la categoría de la plaza. Han salido a malas con una de las casas ganaderas más humildes y honradas que hay como es Cuadri, así que gracias a la torpeza de esta empresa a saber cuándo la volveremos a ver. De un año para otro saben que en septiembre “el toro es el más protagonista” (sic) y, hasta el momento, no son capaces de agradar con un ciclo ganadero y una corrida concurso en la que se vea que hay un trabajo detrás de selección y de buscar hierros y ganaderías que sorprendan, atrayentes o que estén en buen momento, en definitiva, de generar expectación entre los aficionados.

 

−La manipulación de astas también ha llegado a Las Ventas. En otros tiempos había quejas porque se decía que se afilaban pitones, decían que los toros venían con los cuernos excesivamente buidos y, por lo tanto, se sacaba punta, sin embargo ahora no hay manera de ver un pitón que termine en punta. Aquí, además de la empresa, los equipos presidenciales tienen gran parte de responsabilidad, con la manipulación y el fraude tolerancia cero.

 

−El Batán, la mejor iniciativa que hemos visto materializarse y no se quedó en promesas y palabras huecas, se ha gestionado de manera verdaderamente chapucera. Un error de redacción en el pliego, como sucedió con el sistema precios, ha propiciado el abuso y la renuncia de muchos ganaderos. Solo unos pocos han venido al Batán para cumplir el expediente, las ganaderías de las figuras bajo ningún concepto, claro, y desde el Centro de Asuntos Taurinos y la empresa no se ha promocionado ni se ha anunciado las ganaderías que estaban en los corrales del Batán o anticipado las siguientes que iban a mostrar. Pagan mucho según dicen, pero no lo suficiente como para que los ganaderos cumplan con el pliego y el requisito de llevar sus toros a la Casa de Campo. Las instalaciones además están en estado ruinoso y necesitan un lavado de cara urgente. El castizo patio de mayorales del Batán, donde otrora se engalanaba con los azulejos de los toros más bravos ha sido suplantado por una ventana del desolladero de Las Ventas, donde ahora han colocado el azulejo del toro Duplicado, de Victoriano del Río. 

 

−A todo esto hay que añadir que la plaza sigue en un estado de mantenimiento muy deficiente, por decirlo de una manera suave. Un edificio catalogado de “bien de interés cultural con categoría de monumento histórico-artístico” que no se cuida. A todos se nos llena la boca con lo público, pero, ¿sucedería esto si el mantenimiento de Las Ventas dependiera de una entidad privada? A los madrileños nos gustaría presumir de plaza en vez de avergonzarnos.


viernes, 26 de mayo de 2023

Stop manipulación de astas, la afición quiere toros íntegros

 Jueves, 25 de mayo, toros de El Puerto de San Lorenzo, la Ventana del Puerto y sobrero de El Vellosino, para José María Manzanares, Emilio de Justo y Roca Rey.







 

 

domingo, 14 de mayo de 2023

Primera semana de San Isidro, Las Ventas se sigue hundiendo

 

   Antaño, primera plaza del orbe por el trapío del toro que se lidiaba y, principalmente, por la calidad, exigencia, criterio y el número de aficionados que la frecuentaban. Hoy, convertida en un enorme botellódromo, de público esporádico, cambiante, festivo, superficial, marioneta del sistema y de los clichés que pregonan los taurinos y sus medios pesebreros. La primera semana de San Isidro está a punto de concluir... Madrid ha caído, hay que ir a la plaza con ello asumido, evitando desazones que no llevan a ningún lado. 








martes, 9 de mayo de 2023

La Feria del Aficionado de Tres Puyazos en auge

 

Toro Llavero de César Reta, nº 79, 08/17, cinco años y nueve meses. Primero del festejo
Foto: Esteban Maturin


La Feria del Aficionado 2023, organizada por el Club Taurino 3 Puyazos, ha sido espectacular. La novillada matinal con reses de Barcial, tuvo un novillo muy encastado llamado Cidrón, completando el cartel los de Paloma Sánchez Rico de Terrones, que lucieron una bonita y seria lámina, y fueron desaprovechados entre las malas mañas de los picadores y la inhibición del novillero. La corrida desafío entre José Escolar y Dolores Aguirre estuvo repleta de contenido y fue un verdadero gozo para los aficionados amantes de la tauromaquia. El festejo extraordinario que puso colofón al serial, con astados de casta Navarra de Miguel Reta, nos transportó a la tauromaquia decimonónica del XIX. Había que llegar a la plaza con los tratados de tauromaquia leídos y releídos para enfrentarse a las reses navarricas, hacer acopio de suertes y recursos de antaño, que por algo los inventaron, para bregar con unos toros que apenas admitían seis o siete muletazos antes de aprenderse la lección. Dentro de la mansedumbre predominante, se puede decir que medio cumplieron en el caballo, vale que eran tardos y que muchos salían escupidos de la suerte, pero tuvieron fijeza y varios de ellos se dejaron pegar o empujaron con la cara arriba. 


Todo ello con el cariz que proporciona una feria organizada por gente que ama la fiesta brava en puridad, con una organización exquisita y una plaza de toros, la de San Agustín de Guadalix, repleta de aficionados venidos de todo el orbe. Enhorabuena para el Club Taurino 3Puyazos, nos vemos el año que viene.