viernes, 17 de junio de 2022

3 Puyazos

 

Toro Pelón, de Peñajara, rematando en tablas y desarmando el burladero de matadores


     Extraordinaria organización por parte del Club 3Puyazos en su primera Feria del Aficionado. Todo pensado por y para el aficionado, por y para el toro. Espero que el año que viene podamos volver a disfrutarlo y goce aun de más éxito. 

Los toros de Prieto de la Cal por debajo del mínimo exigible, muy guapos, especialmente el que fue devuelto, al parecer reseñado para la concurso de Zaragoza, pero vacíos por dentro. Daban un par de vueltas fogosas al ruedo y desgastaban el depósito de casta. 

Los de Peñajara encastados que no bravos. Con una arrancada y un embroque con el picador realmente espectacular, fueron muy tardos y rápido cesaban el empuje en el peto o reculaban. Algunos simplemente no querían ir y si lo hicieron fue porque el picador tenía todo el tiempo del mundo para citar sin nadie más en el ruedo y porque cambiaban los terrenos de la suerte o fueron a buscar a los toros a su jurisdicción. 

A destacar la actuación de Damián Castaño que lo dio todo, se metió en los terrenos del toro y sacó faena a uno de Peñajara encastado y complicado y a otro de Tomás que pasaba medio dormido y a media altura. Eso sí, matando es una calamidad. Se entregó y cuando un torero está así los de arriba lo notan rápido. 

La jornada como digo fue espectacular, había aficionados de todos los rincones de España e incluso internacionales, con un poco más de arraigo la Feria tiene buenos mimbres para no dejar de crecer y afianzarse. 

Los detalles positivos son casi infinitos y no vamos a pararnos aquí porque no terminaríamos. En el aspecto negativo, por mi parte y si puede servir de ayuda como crítica constructiva: hubo muy mala suerte porque la temperatura fue infernal sobre todo por la mañana, eché de menos el detalle de que los músicos y la presidencia tuvieran una techumbre que los protegiera de un sol abrasador; la presentación de la novillada fue escasa y los tercios de varas fueron desastrosos, acribillando a los utreros en la primera vara; la música para comer y departir con otros aficionados a mí me sobra, por otra parte prefiero un mini concierto de pasodobles taurinos antes que una charanga; los horarios me parecen correctos, como he dicho el calor apretó muy fuerte y no tiene porqué pasar otros años, se puede valorar adelantar media hora la novillada y otra media hora la corrida de toros para que no se hiciera tan largo el receso entre un festejo y otro, y para facilitar las cosas a los que van y vienen en el día; poco más. 

Otra propuesta sería que la banda tomara alguna pieza musical taurina, dentro del vastísimo abanico que hay y buscando un sentido, y la hiciera seña de identidad de la feria igual que tienen otras plazas como Ceret, Azpeitia y tantas otras. 

¡Mi más sincera enhorabuena por lo conseguido, 3Puyazos, en 2023 más y mejor!

viernes, 10 de junio de 2022

Toros en el Batán

     Gracias al Club Taurino 3Puyazos, y a los permisos que ha concedido la Comunidad de Madrid, hemos podido disfrutar de nuevo -¡desde el año 2004!- de contemplar la belleza sin par del toro de lidia en los corrales de la Venta del Batán. 

Ha sido una verdadera gozada volver allí para contemplar los toros, haciéndolo en esta ocasión en compañía de la familia. La jornada vespertina del jueves estuvo abarrotada de aficionados y de público que por allí pasaba y aprovechó para entrar a las instalaciones del Batán a curiosear. Los organizadores me cuentan que así ha sido desde que abrieron los corrales. Así que una vez más se confirma, como tantas veces hemos insistido, que el Batán es una de las mejores bazas que tenemos en Madrid para captar aficionados, una fuente insondable de nuevos interesados en el mundo del toro. Cualquier despistado que pase por allí es susceptible de quedar prendado de la belleza del toro y será un potencial aficionado. 

El nuevo pliego de Las Ventas contempla la reapertura de estos corrales que, al igual que la plaza, necesitan una buena rehabilitación, si bien no concreta en qué condiciones y cómo se organizará la exhibición de los toros. Es bastante difuso acerca de esto, por lo que a muchos nos preocupa que los taurinos acaben haciendo taurinadas. El pliego actual también contempla que se hagan dos desencajonadas al año, hicieron un par de ellas y, tras una mala experiencia con Dolores Aguirre, se dejaron de practicar. Así que lo del Batán tampoco está claro porque aunque lo contemple el nuevo pliego siempre se lo pueden saltar a la torera.

He recopilado una serie de fotos de diferentes fotógrafos y aficionados, que espero no pasen a la historia y tengamos que volver a esperar 18 años, que me perdonen por el hurto. Mañana día 11 de junio echaremos el día en San Agustín de Guadalix deseando la mejor de las suertes a 3Puyazos para que este proyecto tenga continuidad y cale entre los aficionados. 


Las instalaciones de los mayorales y el patio de azulejos con los toros premiados en cada San Isidro


El cartel, mucha suerte

Una tradición que dejó de cumplimentarse en 2014 y que la afición debe luchar por recuperar, siendo el toro premiado Zahonero de Miura


Las ganaderías del debut en corrida de toros, Prieto de la Cal y Peñajara (foto: Óscar Escribano)

Jueves por la tarde y ambientazo (foto: Álvaro Maseda)

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PRIETO DE LA CAL


Estampa que evoca aquel añorado Batán (foto: David Castellanos)


Foto: David Castuera





Foto: Luis Olmeda






A partir de aquí fotos de Juan Pablo Cardona










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PEÑAJARA





A partir de aquí todas las fotos de David Castuera











sábado, 4 de junio de 2022

La discoteca

 

          Desolador, infame, nauseabundo… se nos acaban los epítetos para definir lo que están haciendo con nuestra plaza, antaño, la más importante del mundo por su seriedad y su capacidad crítica, ahora arrasada por hordas de borrachos que campean a sus anchas, alentados por la empresa Plaza 1 que lo fomenta, y el Centro de Asuntos Taurinos que lo tolera. Se habla mucho del 7 y el trillado respeto, pero, ¿qué respeto hay poniendo una discoteca dentro del coso que se presume más importante del orbe?, ¿dónde queda la honra de los toreros si mientras están jugándose la integridad hay una discoteca funcionando en las dependencias de la propia plaza? Porque a partir de las 21:00 h, todas las tardes, es lo que hay aunque la corrida esté en liza. Música electrónica y reguetonera a todo trapo. Salir del tendido cuando termina el festejo y encontrarse con semejante bacanal es una losa y un golpe moral para el aficionado de esta plaza que, hasta hace no tanto, empleaba las postrimerías de la corrida para juntarse y discutir sobre la tarde, los típicos corrillos en las bocanas de los vomitorios, en las galerías de gradas y andanadas, en la puerta grande, en el desolladero, etcétera.

Ahora, con la discoteca, el aficionado se ve compelido a salir huyendo de la plaza, entre otras cosas porque es imposible mantener una conversación con ese ruido. A todas luces, tal y como se está haciendo es una actividad completamente irrespetuosa con la corrida de toros e invasiva con el aficionado que ha pagado una entrada para ver un espectáculo taurino, un rito que incluye unos preliminares, un desarrollo y las consiguientes postrimerías, y no tiene por qué verse expulsado. Si quieren utilizar la plaza para estos menesteres que esperen al menos un tiempo prudencial, a que la corrida termine y el público abandone el recinto, que respeten a los toreros y a los aficionados que abandonan la plaza y quieren hacerlo en paz y hablando de toros.

Y no me sirve eso que dicen algunos: con la discoteca muchos jóvenes se van a hacer aficionados. Aficionados había en la Grada Joven hasta hace bien poco, en la grada del 6, y como tal exigían y protestaban lo que no les parecía correcto. ¿Saben qué paso? Que la empresa, nuevamente con la anuencia del Centro de Asuntos Taurinos, los disolvió y los desperdigó porque eran un foco de protesta. Por otra parte, cualquiera que sea aficionado profesará un respeto tal por la fiesta y su ritual que difícilmente concebirá Las Ventas como un lugar donde bailar, emborracharse o flirtear con otras personas. A la plaza se viene a otra cosa.

Empezaron con una discreta sala de fiestas en el bajo del 10 y han evolucionado montando un festival en las terrazas del 5 y del 7 al que se puede acceder desde fuera mientras se están lidiando los toros, ¿qué será lo próximo? Mientras tanto, el estado de limpieza y mantenimiento del coso, proclamado monumento histórico-artístico, está al mismo nivel que un barrio marginal del tercer mundo. 

Este es el respeto que los taurinos tienen por la fiesta de toros.



Así es como dicen que se hacen ahora los aficionados a toros



Ha ocurrido más de una vez que un torero esté siendo intervenido en la enfermería a vida o muerte, que los aficionados salgan de la corrida sobrecogidos por esto, y la discoteca mientras esté funcionado a todo volumen. La gente se indigna mucho con esto, lo cierto es que todos los días se mancilla el rito de la corrida a partir de las 21:00 h, haya o no haya cornada

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jueves, 2 de junio de 2022

Escolar, dos toros y un torero

 




El toro de arriba, tan prototípico de Albaserrada, es Arbolario nº 39, 601 kg, cinco años y cuatro meses. Se corrió el pasado 31 de mayo, sobreviviendo a dos puyazos infames de David Prados en mitad del espinazo, acudiendo de largo al segundo encuentro, embistió largo por el derecho y fue tobillero por el izquierdo. Alberto Lamelas no lo embarcó en ningún momento. 








El quinto de la tarde fue este Palomito nº 70 con 585 kg, rebasando los cinco años por cuatro meses. Grande, generoso de carnes, cornalón, rematado por los cuatro costados, un señor toro, un toro de Madrid. Este año, aun lidiando Escolar en Pamplona, hemos tenido suerte y ha traído una corrida que ha convencido por su presencia. Otros años Pamplona se los llevaba todos, se nota el efecto pandemia y el remanente que había en los cercados de Valdetiétar. 

Palomito recibió muchas palmas de salida y se llevó dos señores trancazos del picador acudiendo largo para el segundo envite. Como suele suceder con el Albaserrada legítimo, había un pitón aparentemente imposible, para cavilar, este era el lado diestro. Por el izquierdo sin embargo regaló un buen ramillete de arrancadas sin que Lamelas fuera capaz de gobernarlas conforme al arte. Duro para morir, como toda la corrida, un toro notable, que caló arriba por su tremendo trapío y la seriedad que imprimían todos sus movimientos. Palomito, nº 70.


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Capítulo aparte merece la actuación de Gómez del Pilar con un toro de movimientos totalmente inciertos, el tercero de la tarde. De esos animales que dudas que pudiera estar burriciego porque anda colándose constantemente y cazando moscas por el lado izquierdo. A base de puro valor, de querer, se fue metiendo en sus terrenos y, quedándose quieto, le corrió lo mano por el izquierdo de manera tal que hizo rugir a la plaza. Tremendo, un toro a priori imposible por el izquierdo y terminó cruzándose al pitón contrario, en la plaza se vivió con verdadera emoción. Todo esto reponiéndose al tantarantán que sufrió a portagayola y un revolcón en la faena de muleta, por el pitón por donde a continuación bordaría el toreo. 

Es Gómez del Pilar esa clase de toreros que han ido madurando la profesión con el paso de los años, conociendo los gustos de Madrid, y está en un momento espléndido como demuestran sus actuaciones en las últimas temporadas en la plaza capitalina. Capaz de cortarle las orejas a toros de José Escolar y de Dolores Aguirre en Las Ventas, eso no lo pueden decir muchos. No pudo lidiar el sexto por cogida a portagayola, una verdadera pena. Se le espera. 




Un toro que por su comportamiento incierto, su cuerna veleta y cornipaso, y que acabo con un capote colgando del pitón, trajo reminiscencias de aquel Cazarratas de Moreno Silva; pero este Milagroso en verdad fue otra cosa y no tuvo nada que ver


Bordándolo al natural

jueves, 12 de mayo de 2022

Repaso del Juli a los toreros artistas

Crónica para la Asociación El Toro de Madrid. 

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Feria de San Isidro, lleno de “no hay billetes”, clima primaveral y ausencia de viento. Se ha lidiado y estoqueado una corrida de toros de La Quinta, casta Santa Coloma – Buendía, cinqueña toda a excepción del tercero de la tarde, justos de presentación los tres primeros, más rematados los restantes. Pastueña, sosita, andarines, noblona, voluntariosa, muy apagada al salir de los caballos.

 

Morante de la Puebla. Estocada caída a paso de banderillas; SILENCIO. Dos pinchazos, estocada honda caída; PITOS.

El Juli. Estocada en todo lo alto entrando con telonazo y brinco para salirse de la suerte; OREJA. Pinchazo, estocada corta con telonazo y brinco para salirse de la suerte, descabello; VUELTA AL RUEDO.

Pablo Aguado. Estocada honda, trasera y caída entrando fulminante; SILENCIO. Estocada honda; SILENCIO.

 

Presidente: D. Gonzalo de Villa Parro. No tuvo complicaciones. Cambió el tercio de banderillas del cuarto con tres arpones clavados.

Tercio de varas: Hoy que había santacolomas cinqueños se ha castigado a los toros en las paletillas o bien muy trasero. Casualmente. Los toros se han limitado a dejarse pegar, tampoco andaban muy sobrados de poder.

Cuadrillas:  En la cuadrilla de Pablo Aguado destacó una vez más Iván García con los palos, siendo obligado a saludar, y lidiando con el capote al sexto; así como Álvaro Montes en la lidia del quinto.

 

Lo primero hay que felicitar a los ganaderos porque tienen la vacada en la mano y saben perfectamente lo que echan y a quién se lo echan. Hoy que había cartel de máximas figuras la corrida no ha tenido nada que ver con aquellas de 2018 o 2019, muchísimo más serias de hechuras y de comportamiento más alegre y complicado. La de hoy en general ha sido muy pastueña, sosa y andarina, los puyazos carniceros puede que hayan influido, pero la tónica general ha sido esa, corrida de las facilonas dentro de lo que es este ganado. Tenía la viveza en los ojos y las miradas entre muletazos que tanto intimida propia del encaste, haciendo que los toreros tengan que tirar de arrestos para colocarse en el sitio, lo que a Morante y Pablo Aguado les ha costado un mundo hoy, especialmente a este último.

Morante echó a perder al primero de la tarde a su paso por el caballo y dos lanzadas en el espinazo dejaron al animalito sin aliento. En el inicio de faena obligó mucho al de La Quinta y le dio una buena tanda por el derecho, el toro le empezó a hacer algún feo, en una tanda por el izquierdo hace hilo, y el de La Puebla, lejos de intentar sobreponerse a las dificultades del toro, cogió la calle de en medio, esto es, la espada de matar y adiós muy buenas.

El segundo capítulo de la corrida fue para el cárdeno Bellotero y El Juli, en apariencia se vio un trasteo inmaculado técnicamente de principio a fin, no obstante, vamos a explicar esas falsas apariencias. Lo recibió con unos lances sin estirarse ni quebrantar en exceso al toro, muy jaleados, entendiendo Julián que hay que ir de menos a más con estos toros, cosa que Morante no tuvo en cuenta por ejemplo en el recibo del cuarto, que le protestó en cuanto le exigió en redondo. El toro, que era cárdeno, cumplió en el segundo puyazo, pero antes El Juli le pegó un ramillete de verónicas excelsas, de una despaciosidad y un temple admirables. Los banderilleros, sin lucimiento y con rapidez, dieron paso al tercio de muleta, empezando El Juli la faena a lo grande. A continuación vino el toreo en redondo y fue ahí donde ponemos tachas a la aparente perfección técnica del Juli, ya que no convenció por la falta de ajuste y de bragueta en prácticamente toda su labor, sin crujir al toro que iba y venía como si tal cosa, hasta un cambio de mano que dio lugar a un natural muy redondo que sí calentó a la plaza. El julipié en esta ocasión fue más disimulado y la espada cayó en la yema, lo que propició una fuerte petición y que la gente, valorando el conjunto de la faena y el toro que tuvo delante, se guardara el pañuelo tras la concesión de la primera oreja, detalle que nos recordó al Madrid de otros tiempos, a lo que antaño era la mejor afición del mundo.

Pablo Aguado ha estado muy desconfiado toda la tarde, incapaz de superar las cositas del toro de Santa Coloma que hemos comentado anteriormente y, ciertamente, ha quedado por debajo de sus oponentes, escuchando protestas generalizadas durante el trasteo de ambos toros por un toreo perfilero y que parecía preconcebido y adaptado a las licencias que admite el toro comercial, como torear sin sacar el estaquillador de la cintura, y que los de hoy, a pesar de sortear un lote con posibilidades, no se tragan así como así. Su primer toro, el tercero, se dejó hacer muchísimo, pero la gente le reprochó esa falta de autenticidad que había; y en el que cerró plaza, de nuevo continuamente fuera de cacho acabó soliviantando al paisanaje.

El cuarto toro, más redondo y rematado que sus hermanos, algo pegajoso en sus acometidas, fue muy sobado por Morante, aunque le apuntamos una larga de bellísima factura para poner el toro en suerte al picador en el segundo encuentro. Se lo llevó a los medios dejando que el animal topara la muleta, cosa que nunca puede favorecer, se puso una tanda por el derecho y ante las miradas del bicho y su embestida a media altura, desistió y se puso a machetear al toro, dejando algunos pases de pitón a pitón, y tocándole las orejas al toro mientras hincaba la rodilla entre las astas, rememorando la Edad de Oro del toreo. Todo esto lo hacía entre las protestas del público que quería verlo imponerse a las complicaciones del cornúpeta en el toreo vertical, y eso no está entre las competencias de un torero de inspiración y de chispazos como Morante.

El plato fuerte del festejo acaeció en el quinto capítulo, El Juli frente a Gañafote fue una faena de las que dejan huella, aunque ciertamente el toro mostró que no andaba sobrado de fuerzas, iniciando el último tercio se le coló un par de veces y fue ahí cuando El Juli se puso manos a la obra y sacó el valor y el dominio que ha sido más presumido que comprobado por causa de una trayectoria cimentada a base de ganaderías ad hoc. Se puso en terrenos de compromiso, fijó las manoletinas en la arena y tiró del toro en redondo dejando unos cuantos naturales obligados, largos, toreados, enroscados. Le pudo por ambos pitones y no valía un duro, ojo, lo llevó por donde quiso y como quiso, imponiéndose a un toro que parecía imposible de hacerle faena. Tenía la plaza rendida, pero pinchó y dio una vuelta al ruedo de ley.

En conclusión, podemos decir que El Juli impuso su clarividencia, su dominio y su constancia frente a dos toreros de arte y de inspiración, negados ante las complicaciones que presentó la corrida de La Quinta, escasas pero peculiares y específicas en comparación con el encaste que lidian habitualmente.



jueves, 17 de febrero de 2022

Juan Luis Fraile y Graciliano

 

Toro de Juan Luis Fraile (fotografía: El rey toro)


Semental Mesonero, de Graciliano. (Foto subida a tuiter por Hierro y divisa)


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El amigo y aficionado a toros Pepe Morata me comenta, sobre el bellísimo ejemplar que insertamos en primer lugar, que tiene las mismas líneas de perfil que el célebre Mesonero, padre del encaste Graciliano. ¿Qué os parece a vosotros?

Una pena la calidad de la segunda imagen, desde luego. Seguro que hay alguna más pero no he tenido tiempo de buscar. No obstante y como sabemos los genes siempre tiran y, por lo que podemos entrever, algunas similitudes hay. 


Saludos a la afición. 


martes, 7 de diciembre de 2021

Toros de bandera y toros de gallardete

 

 

-¿Cuántas varas ha tomado?

-Pues... dos..., quizá tres.

-¡Bah! ¡Ese no es un toro de bandera!

-¡Si vieras con qué bravura acudía a los caballos y a los de a pie!

-Todo eso servirá para calificarlo incluso de superior; pero nunca de bandera. Para que un toro pueda ser llamado así tiene que hacer una pelea en verdad excepcional de todo punto.

Tiene razón el famoso ganadero. Decir de un toro que ha sido de bandera es atribuirle una bravura extraordinaria, y como la bravura se calibra por el tercio de varas (¡no le demos vueltas!), cuando el resumen de la pelea de un toro en el primer tercio es, por ejemplo, tres varas y un refilón, sin ninguna caída..., ese toro será todo lo bravo que se quiera, pero de bandera... ¡nunca!

Me diréis que, tal y como suceden ahora las cosas, no hay posibilidad de ver lo que es un toro en varas. Conforme. Pero eso quiere decir que la misma orden ministerial que dio vida al peto significó virtualmente la clausura de la Relación de Toros de Bandera. Hay que aceptar los hechos como son, con todas sus consecuencias, y sería absurdo que a toritos que toman bien, o bastante bien, dos puyazos y acuden a la muleta con una docilidad extraordinaria se les pusiera en lista al lado del "Jaquetón", del "'Caramelo", del "Estornino" y de tantos otros.

En un artículo humorístico, yo, como mal menor, y para dejar a todos contentos, proponía que se crease una nueva categoría, comprensiva, principalmente, de esos toros de dulce, suavísimos, con temple ideal, con la embestida justa, sin pizca de malicia, que resistan ochenta pases sin adquirir el menor resabio. A estos animalitos se les llamaría los toros de gallardete. Entre ellos y los verdaderos toros de bandera hay exactamente la misma proporción que entre el gallardete, soso y verbenero, y la bandera majestuosa, que ampara en el balcón a un escudo. A los aficionados serios ya nos indigna bastante que para esos toros se pida la vuelta al ruedo, o incluso que se les dé sin pedirla (hecho histórico que motivó el articulito de marras), vaya usted a saber por qué regla de tres.

Los manipuladores de la propaganda, en una verdadera carrera hacia el Mar de la Mentira, parecen desconocer el valor de los adjetivos o deliberadamente los subestiman, si es que no tratan maquiavélicamente de ridiculizar a aquellos a quienes se aplican. En esto sucede algo parecido al hecho de salir un señor bajito, de un almacén de ropas hechas, vestido con un traje de las tallas más elevadas: todo el mundo se reirá del señor, y no del traje, por entender que aquél se había apropiado de algo que no le correspondía y que pudo tener mejor empleo.

Así pasa con los toros de bandera, que son, en rigor, muchísimos menos de los así calificados, por las razones antedichas y algunas más que podrían aducirse.


Luis Fernández Salcedo, Veinte toros de Martínez, Egartorre, 1990, págs. 171-172.



Fotografías de Clavel Blanco, de María Luisa Domínguez Pérez de Vargas, un toro de bandera. Campos y ruedos.