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miércoles, 3 de junio de 2026

Damián Castaño y Minutero, de José Escolar

 











Todavía sigo dándole vueltas a lo sucedido ayer en el quinto episodio de la tarde y me vienen ramalazos de la lidia de Bastonito. Los tres envites con el jaco, esa fiereza y casta salvaje del toro, cómo le echo mano al peón -y lo corneó en un milisegundo-, la pelea a carta cabal en la muleta, con qué saña quería echar mano a Damián después de la suerte de matar... Tremendo. Si le pega una tanda y media un poco más mandonas, si consigue matarlo medio bien -talón de Aquiles de este torero- y le corta la oreja, porque se la hubiera cortado, los aficionados estaríamos discutiendo esta faena y esa hipotética oreja durante años. 

Fue una pena lo del viento, que tanto desconcierta a los toros e impide a los toreros manejar las telas. Pienso que con mejores condiciones Damián hubiera podido sacar esa tanda y media, la disposición y la verdad estaba ahí. La embestida del toro no sabemos si era tal o si solo pretendía matar. 

Entiendan que mis recuerdos vienen por lo salvaje del toro, su casta fiera, por cómo se desarrolló la lidia y la faena, un combate en cada tanda, y por la saña de Minutero, muy similar a la de Bastonito. Mi intención no es comparar a dos toreros como César Rincón y Damián Castaño, que están a mucha distancia uno de otro sino el hilo argumental de ambos acontecimientos. En cualquier caso, torrente de emociones las que vivimos ayer gracias una vez más a ese grandísimo ganadero que es don José Escolar y a un torero que se la jugó de verdad, Damián Castaño. 

lunes, 9 de junio de 2025

El toro de Madrid, por Adolfo Rodríguez Montesinos


                         A ninguna persona que tenga conocimientos básicos en materia taurina se le escapa el hecho de que Madrid es la primera plaza del mundo y en consonancia el toro que se lidia en su ruedo es y debe ser el de mayor presencia y seriedad que pueda admirarse en cualquier recinto dedicado a la tauromaquia.

La seña de identidad del toro de Madrid es el trapío, entendido éste como la sensación de conjunto que transmite el animal en plenitud, su aspecto intimidatorio que va más allá del simple desarrollo corporal y que en esta plaza se entiende con inteligencia y se fundamenta en sus dos parámetros principales, que son la integridad y la relatividad.

La integridad, al menos aparente, es la base para que un toro pueda tener trapío, ya que éste es incompatible con cualquier tipo de manipulación, lo sea de los cuernos o de cualquier otra naturaleza. En este sentido y afortunadamente, Madrid aún marca un abismo diferencial con respecto al lamentable estado de las defensas que se aprecia en los ejemplares que salen a la arena en la mayoría de las plazas, incluso en otras que están consideradas de primera categoría.

El paso de los años ha extendido una capa de tolerancia generalizada hacia este fraude en todos los sectores que tienen que ver con la tauromaquia, de forma que se encubre y se consiente hasta el punto que está mal visto que a estas alturas alguien salga a clamar en el desierto denunciando una situación que cada temporada es más abusiva y, si uno osa hacerlo aún, se le censura, se le silencia o se le tilda de trasnochado sin darle la menor importancia para ver si acaba por aburrirse. 

La relatividad, el otro punto al que hacía referencia, consiste en huir por parte de la afición de un concepto rígido y universal en cuanto al trapío de los toros y reconocer las diferencias morfológicas y de comportamiento que marcan sus diferentes orígenes genéticos a través de la variedad de encastes que configuran la Metarraza de lidia.

La afición de Madrid ha sabido mantener el equilibrio en esta cuestión, conjugar la exigencia de la máxima seriedad con el reconocimiento de las características genuinas de cada variedad racial, sin caer en los estereotipos que son tan dañinos y respetando aquellos encastes que tienen menor formato, a sabiendas de que suelen tener más contenido que continente, como ocurre con el de Santa Coloma por citar un ejemplo.

Madrid es uno de los pocos sitios donde aún se sabe diferenciar la seriedad del tamaño desmedido, donde se valora la variedad frente a la monografía que siempre trata de imponer el sector profesional y por eso es prácticamente el único reducto importante que aún les queda a los aficionados amantes del toro, más allá de la pequeña aportación que puedan hacer algunas ferias temáticas en lugares concretos de España y Francia, donde aún se antepone al gran protagonista de la fiesta.

Pero llegar a consolidar ese equilibrio en la seriedad ha supuesto para la afición un esfuerzo constante. El sector profesional no siempre camina en la misma dirección y no desiste en buscar las formas para imponer su conveniencia. Por eso no fue fácil pasar de ese toro de presencia escasa que se lidiaba casi siempre hasta mediada la década de los años setenta en el pasado siglo y del que hoy se dice con razón que jamás se admitiría en esta plaza ni en una novillada sin picar. Por entonces la única opción para ver toros con seriedad y trapío pasaba por las corridas del verano, que muchas veces sobrepasaban la edad reglamentaria hasta que se instauró el Registro de Nacimientos de Reses de Lidia en 1969 y empezó a controlarse esta cuestión oficialmente.

 A partir de aquí Madrid ha sufrido numerosos vaivenes pasando a un toro que, en ocasiones era desmedido de tamaño durante la etapa empresarial de Manolo Chopera, que luego se redujo en tamaño e intentó mejorar en armonía con los hermanos Lozano y que posteriormente ha ido fluctuando dentro de la seriedad y en función de las imposiciones de determinadas figuras del toreo, aunque justo es reconocer que no de todas.

Pero independientemente de lo anterior, donde el toro de Madrid aventaja al de cualquier otra plaza es en la pluralidad. A pesar del excesivo número de ejemplares derivados de encaste Domecq que salen cada año al ruedo de Las Ventas, esta plaza es la única de España donde también hay cabida para la presencia de toros de otros encastes y los murubes, saltillos, santacolomas, albaserradas, atanasios, torrestrellas y Núñez, entre otros, rompen la monotonía argumental que impera en los restantes lugares por culpa del monoencaste.


Adolfo Rodríguez Montesinos para La voz de la afición nº 63



Belo, de Palha, 4º de la tarde el 20 de abril, lidia y muerte por Rafaelillo

lunes, 15 de enero de 2024

Salida del toril

 

Ya los clarines, con su agudo acento,

obligan al crecido contingente

que invade el redondel alegremente,

a marchar presuroso hacia su asiento.

Después, con uniforme movimiento,

avanza la cuadrilla marcialmente

y a la nueva señal del Presidente

el portón del toril, girando lento,

deja asomar del toro la cabeza

con su punzante y sólida armadura;

y saltando la res con ligereza

al arenoso circo, por su anchura

cruza furiosa y la pelea empieza,

demostrando su empuje y su bravura. 

 

Mariano del Todo y Herrero. 10 de junio de 1889



Plaza de Ceret, 15 de julio de 2023. Los Maños, Secretario nº 33

Fotografía: Muriel Haaz


lunes, 27 de marzo de 2023

Dos Marialuisas para Pamplona

 


Ganadería: María Luisa Domínguez y Pérez de Vargas

 Roedor nº 147 y Espadito nº 187, con el guarismo de 1993; ambos reseñados para la feria de San Fermin de 1997

Fuente: Revista Toro Bravo, nº 10, 2º trimestre de 1997, editada por la Unión de Criadores de Toros de Lidia

lunes, 1 de agosto de 2022

Decálogo del torismo (corregido y aumentado)


A raíz del éxito que tuvo aquella serie de mandamientos para el aficionado torista, o el que quiera aproximarse a esta forma de entender la Fiesta, hemos tenido a bien corregir y aumentar estas tablas de la Ley con algunos aspectos que habían sido omitidos. 


Veiga Teixeira


--Decálogo:

1.  Cuando veas un cartel de toros te fijarás, en primer lugar, en las ganaderías que se anuncian. En segundo lugar, volverás a mirar las ganaderías para seleccionar las tardes que son inexcusables.

2. Desconfía de todo aquel que viva del mundillo porque sus opiniones serán parciales, con sesgo e intencionadas.

3.  No censurarás que el caballo rebase las rayas porque sabes que los terrenos que más miedo le dan a los picadores son los de afuera, y que muchas veces hay que pisarle los terrenos a los toros para que se arranquen. Si tus vecinos de tendido lo hacen no está de más dirigirles, socarronamente, un “no tienes ni puta idea”. Esto incita la gresca y la discordia y ayuda a sobrellevar el tedio de muchas corridas de toros.

4.  Tu única motivación para coger la moto, el coche,  el autobús, el tren, el avión o el barco para viajar a otras ciudades, será, única y exclusivamente, la ganadería que se anuncie en el cartel.

5.  Desconfía de los ganaderos y las historias de reatas y sementales que te cuenten porque de los mejunjes que hacen en casa cuentan la mitad, y la otra mitad es mentira.

6.   Los cacharros, pelotazos o combinados son para después de la corrida, para animar las tertulias y llevarle la contraria a los habituales. El toro es el eje del festejo, donde está el toro está la corrida, y más vale ver dos cuernos que cuatro.

7.   Honrarás a los toreros que matan las ganaderías duras por encima de todas las cosas, por muy pegapases que sean.

8.   Desconfía de la matrícula del toro, es decir, del hierro, y libera los prejuicios. En cualquier momento y en cualquier ganadería puede saltar el bravo.

9. Te reirás del que te diga que en Madrid, Pamplona o Bilbao no embisten los toros porque son muy grandes y pesan muchos kilos. Estas teorías fantasmagóricas solo provienen de los que pretenden achicar al toro y buscan la fiesta   light.

10.   Las corridas de toros no se miden por las orejas cortadas sino que siguen el esquema x/y/z, esto es, número de puyazos, número de tumbos y número de caballos muertos.


--Disposiciónes adicionales:

11.  Abominarás y rechazarás el indulto en todo lugar y condición,  salvo que de la indulgencia con el toro dependa la salvación de un encaste o una ganadería. Los  indultos los ha de hacer el ganadero en el campo, el toro va a morir a la plaza y el torero a estoquearlo. 

12.  Apreciarás la muerte del toro encastado como  uno de los momentos más bellos y grandiosos de la corrida de toros, exigiendo al matador  que lo mate por derecho y por arriba y a los subalternos que no  hagan trapacerías ni rueda de peones  o cualquier tipo de acción que  lleve a confusión o que mancille la muerte gallarda de un toro encastado. 

13.  En la suerte de varas ponderarás, por encima de la distancia y la lejanía en la arrancada, lo que haga el toro cuando está siendo castigado en el peto, es decir, que se crezca a la adversidad  con ansia y con poderío, atendiendo también, ojo avizor, a cómo sale de la suerte, mejor fresco como una lechuga y buscando pelea que pegando coces o huyendo a un lugar tranquilo del ruedo. 


María do Carmo Palha, Ceret 1998, foto: Michel Volle

viernes, 10 de junio de 2022

Toros en el Batán

     Gracias al Club Taurino 3Puyazos, y a los permisos que ha concedido la Comunidad de Madrid, hemos podido disfrutar de nuevo -¡desde el año 2004!- de contemplar la belleza sin par del toro de lidia en los corrales de la Venta del Batán. 

Ha sido una verdadera gozada volver allí para contemplar los toros, haciéndolo en esta ocasión en compañía de la familia. La jornada vespertina del jueves estuvo abarrotada de aficionados y de público que por allí pasaba y aprovechó para entrar a las instalaciones del Batán a curiosear. Los organizadores me cuentan que así ha sido desde que abrieron los corrales. Así que una vez más se confirma, como tantas veces hemos insistido, que el Batán es una de las mejores bazas que tenemos en Madrid para captar aficionados, una fuente insondable de nuevos interesados en el mundo del toro. Cualquier despistado que pase por allí es susceptible de quedar prendado de la belleza del toro y será un potencial aficionado. 

El nuevo pliego de Las Ventas contempla la reapertura de estos corrales que, al igual que la plaza, necesitan una buena rehabilitación, si bien no concreta en qué condiciones y cómo se organizará la exhibición de los toros. Es bastante difuso acerca de esto, por lo que a muchos nos preocupa que los taurinos acaben haciendo taurinadas. El pliego actual también contempla que se hagan dos desencajonadas al año, hicieron un par de ellas y, tras una mala experiencia con Dolores Aguirre, se dejaron de practicar. Así que lo del Batán tampoco está claro porque aunque lo contemple el nuevo pliego siempre se lo pueden saltar a la torera.

He recopilado una serie de fotos de diferentes fotógrafos y aficionados, que espero no pasen a la historia y tengamos que volver a esperar 18 años, que me perdonen por el hurto. Mañana día 11 de junio echaremos el día en San Agustín de Guadalix deseando la mejor de las suertes a 3Puyazos para que este proyecto tenga continuidad y cale entre los aficionados. 


Las instalaciones de los mayorales y el patio de azulejos con los toros premiados en cada San Isidro


El cartel, mucha suerte

Una tradición que dejó de cumplimentarse en 2014 y que la afición debe luchar por recuperar, siendo el toro premiado Zahonero de Miura


Las ganaderías del debut en corrida de toros, Prieto de la Cal y Peñajara (foto: Óscar Escribano)

Jueves por la tarde y ambientazo (foto: Álvaro Maseda)

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PRIETO DE LA CAL


Estampa que evoca aquel añorado Batán (foto: David Castellanos)


Foto: David Castuera





Foto: Luis Olmeda






A partir de aquí fotos de Juan Pablo Cardona










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PEÑAJARA





A partir de aquí todas las fotos de David Castuera











viernes, 18 de diciembre de 2020

El decálogo del torismo

  

Ha causado revuelo en el mundo de las redes un   decálogo del buen taurino que ha escrito en Aplausos un señor llamado Rafael Comino Delgado, que no tengo ni idea de quién es, pero parece la reencarnación de Paco Mora por la casposidad, lo oxidado y la intención de medrar en el taurinismo que rezuman sus escritos.

En contraposición con el decálogo de Rafael Comino, dejo por aquí las tablas de la ley del aficionado torista, el torismo feliz o torismo happy que hemos apadrinado en la redes. 


Aquí va:

 

1. Cuando veas un cartel de toros te fijarás, en primer lugar, en las ganaderías que se anuncian. En segundo lugar, volverás a mirar las ganaderías para seleccionar las tardes que son inexcusables.

2. Desconfía de todo aquel que viva del mundillo porque sus opiniones serán parciales, con sesgo e intencionadas.

3. No censurarás que el caballo rebase las rayas porque sabes que los terrenos que más miedo le dan a los picadores son los de afuera, y que muchas veces hay que pisarle los terrenos a los toros para que se arranquen. Si tus vecinos de tendido lo hacen no está de más dirigirles, socarronamente, un “no tienes ni puta idea”. Esto incita la gresca y la discordia y ayuda a sobrellevar el tedio de muchas corridas de toros.

4.  Tu única motivación para coger la moto, el coche,  el autobús, el tren, el avión o el barco para viajar a otras ciudades, será, única y exclusivamente, la ganadería que se anuncie en el cartel.

5. Desconfía de los ganaderos y las historias de reatas y sementales que te cuenten porque de los mejunjes que hacen en casa cuentan la mitad, y la otra mitad es mentira.

6. Los cacharros, pelotazos o combinados son para después de la corrida, para animar las tertulias y llevarle la contraria a los habituales. El toro es el eje del festejo, donde está el toro está la corrida, y más vale ver dos cuernos que cuatro.

7. Honrarás a los toreros que matan las ganaderías duras por encima de todas las cosas, por muy pegapases que sean.

8. Desconfía de la matrícula del toro, es decir, del hierro, y libera los prejuicios. En cualquier momento y en cualquier ganadería puede saltar el bravo.

9. Te reirás del que te diga que en Madrid, Pamplona o Bilbao no embisten los toros porque son muy grandes y pesan muchos kilos. Estas teorías fantasmagóricas solo provienen de los que pretenden achicar al toro y buscan la fiesta light.

10.  Las corridas de toros no se miden por las orejas cortadas sino que siguen el esquema x/y/z, esto es, número de puyazos, número de tumbos y número de caballos muertos.


Dibujo de Juan Pablo Cardona

viernes, 18 de enero de 2019

Situación actual de la raza de lidia




Durante la década de los años setenta se lidiaban animales procedentes prácticamente de todos los encastes, siendo los mayoritarios el encaste Santa Coloma/Saltillo (20 %), seguido del encaste Domecq (13 %), del encaste Atanasio (10 %), del encaste Murube (6 %) y del encaste Núñez (5 %), aproximadamente. Sin embargo, tras 40 años el encaste Domecq avanza intensamente situándose como encaste predominante en detrimento del resto, llegando algunos a desaparecer de las plazas.

Artículo del veterinario Juan Manuel Lomillos publicado en Pureza y Emoción. Lo podéis leer aquí


Ejemplar de Antonio Silva. Ganadería anunciada en Boujan el próximo 29-30 de junio.
Foto: André Viard


Ejemplar de Barcial. Foto: Julián Barrera Miguel