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domingo, 18 de octubre de 2015

Se acabó, hasta el año que viene

La taquilla. El sol. La procesión. El quite que cambia la tarde. El puyazo que nunca llegas a ver. La sangre del toro. Lo auténtico. El pasodoble. El quite que salva una vida. El par con los pies en la arena. El incapaz. El presidente que adivina las intenciones del que no agita pañuelo. El natural. El toro que no teme a nada. El eterno recalcitrante. La lidia. La sardana. La vuelta al ruedo al manso. El miedo. El caballo ciego y blindado. El desdén con el tendido. El mugido. El bodegón en el ruedo. La sangre del héroe. El que huye. Las bostas. El empresario que conspira. La gloria. El indulto de la mona. La manguera. El presidente linchado. La emoción. Las mulas enjaezadas. El juicio permanente. Los txistularis. El medio toro con las figuras. La arrancada. El toreo. Los cascabeles. Lo impostado. El salto de la garrocha. El zortziko. La tragedia. Los taurinos del callejón. El valor. La verdad de la estocada. El toro de la jota. El optimista. La muerte gloriosa. El peón que no la respeta. El apretón de manos. La tertulia. 

Eugenio Lucas Villaamil (1858-1919)

martes, 24 de marzo de 2015

Empieza la temporada 2015

Se acabó ese peregrinar invernal del aficionado, alimentado por los libros de toros, las conferencias, las tertulias, las conversaciones virtuales interminables y las visitas a los blog, algunos de ellos de mejor calidad que muchas publicaciones taurinas que vemos por ahí. Empieza la temporada y lo hace a lo grande. Iván Fandiño con seis toros, en Madrid. Seis ganaderías de diferentes hierros, distintas pero iguales, porque todas ellas mantienen la rusticidad del toro de lidia, su animalidad, su poderío, su fiereza y las complicaciones propias de la casta se hacen muy presentes en todas ellas y aún no han sido del todo devastadas por lo artificioso del toro que se deja, endeble, de tal nobleza que raya con la estulticia. Estas cualidades habrán o no de aparecer, no lo puedo anticipar, incluso cabe la posibilidad de que peguen un petardo. Pero los ganaderos no tienen impedimento en pronunciar la temida palabra casta públicamente, que ya es un logro importante y dice mucho sobre la honorabilidad de todos ellos.

Palha, Partido de Resina, Victorino Martín, Cebada Gago, José Escolar y Adolfo Martín. Casi nada. 

Un hombre asomará por el patio de cuadrillas en solitario. Toda una tauromaquia por mostrar, seis fieras esperando en los chiqueros y los tendidos repletos de inquisidores. Sugiero prestar atención a la salida del torero con toda la plaza aguardando, la grandeza se palpa en ese momento.
No sabemos qué sucederá, el compromiso con el aficionado, la hombría y la vergüenza torera está en el cartel. La gloria aguarda tras él. 

Suerte, Fandiño.


Apartado de toros en La Muñoza; Eugenio Lucas Villaamil. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid.

lunes, 5 de enero de 2015

Feliz año de toros 2015

 ¿Qué le pedimos al año taurino 2015?

A los ganaderos: Respeto al toro. A su integridad, a su manejo, a su selección y a su condición de animal semisalvaje, cuasi totémico, que debe imponer respeto y nunca dar lástima.
A los toreros y en especial a las llamadas figuras: Competencia y vergüenza torera (esto es orgullo, amor propio que tiene un torero para no defraudar a los aficionados), especialmente en los puertos de primera categoría.
 A los empresarios/apoderados/ganaderos: Que se vayan. Por oligarcas y por el terrible daño que le están haciendo a la tauromaquia.
A los políticos: Que no nos usen de instrumento arrojadizo. La fiesta es del pueblo, ni de izquierdas ni de derechas.
A la crítica: Que no se deje sobornar. Que enseñe. Y que critique alabando lo bueno y censurando lo malo.
A la afición: Que no abandone y no renuncie a sus ideales, exigiendo el máximo a ganaderos y toreros. Que no se deje embaucar por el sistema y luche unida por sus intereses.

Eugenio Lucas Villaamil


Feliz año 2015