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domingo, 3 de noviembre de 2019

Ganapanes


La Fundación Toro de Lidia comentó esto en Twitter:

Desde hace muchas generaciones nos hemos acostumbrado a que sean las mulillas las que arrastren los toros en la plaza. Pero en la historia del toreo no siempre fue así. Hay estudios que indican que hace 396 años desde que se usaron por primera vez, el 26 de marzo de 1623. Hasta esta fecha los toros y caballos eran retirados del ruedo por los “ganapanes”, un grupo de personas que hacían una hilera y con maromas iban arrastrando los animales de forma manual. Recibían ese nombre ya que percibían un pan por su trabajo.

En 1623 vino a España el Príncipe de Gales, que venía a conocer, para matrimoniar, a la Infanta María de Austria, hermana del rey Felipe IV. Un enlace que no llegó a producirse. Como era habitual en la época se programaron varios festejos y corridas de toros en su honor.

Al Corregidor de Madrid, Juan de Castro, se le ocurrió que, para dar más vistosidad al espectáculo, era preciso sustituir a los “ganapanes” por mulillas, a las que adornaron lujosamente en honor al invitado. Y desde 1623… hasta ahora.




Da la casualidad que, a principios de este año, encontré esta fotografía buceando en a saber qué fototeca digital pública. Evidentemente, la fecha es posterior a los festejos taurinos que se celebraron en honor al Príncipe de Gales en la Plaza Mayor de la Villa y Corte y, por tanto, demuestra que en algunas zonas de España los ganapanes seguían cumpliendo su función de arrastrar los animales, probablemente de manera residual. Lo que no sabemos es si seguían recibiendo recompensa en forma de hogaza de pan por ello. Lástima que no puedo aportar datos sobre la instantánea, la guardé por la curiosidad que me despertó pero no recuerdo su ubicación para consultar la ficha y datos que puedan constar sobre ella. 

martes, 15 de octubre de 2019

miércoles, 9 de enero de 2019

La salida del toro



Puzol, Valencia, 7 de septiembre de 2017. Toro de Lagunajanda.




Puzol, Valencia, 7 de septiembre de 2018. Toro de Partido de Resina



Del blog de festejos populares y toros en la calle de la zona de levante

viernes, 10 de junio de 2016

Apoyo al Toro de la Vega (II)

   En El Norte de Castilla, el periodista Vidal Arranz publicó hace unos días una columna en la que apelaba al respeto a las minorías que se supone que propugna un sistema democrático así como la tradición. El artículo se llama Defender la tradición
      Se apela al conflicto entre el festejo tordesillano y la sensibilidad de nuestro tiempo. Como si la sensibilidad de los tiempos fuera garantía de virtud. Sin duda, quienes legislaron históricamente contra los homosexuales estaban conformes con el sentir de su época; como lo estaban los que defendían la esclavitud o la limitación del trabajo femenino; o quienes calificaban al arte de vanguardia como arte degenerado o quienes decidieron ponerles una cruz estigmatizante a los judíos.
      Todos ellos, en efecto, actuaban en sintonía con el sentir de su tiempo y envueltos en esa bandera atropellaron a aquellos que tenían unos gustos o preferencias minoritarios. Como hoy. El problema es que creíamos que la democracia era ser conscientes de esto, y respetar a las minorías, a todas, y en vez de eso nos encontramos con políticos y opinadores que proclaman que lo más moderno es imitar a Franco y volver a prohibir la fiesta.
-o-

 Jorge Bustos, en El Mundo, nos dejó un artículo breve sobre el tema, Vacas indias en Castilla.
El Toro de la Vega es una mina analítica. Como toda manifestación genuinamente popular se puede abordar desde la política, el Derecho, la Etnografía, la estética y hasta desde el psicoanálisis. A mí no me interesa el festejo en sí, aunque opino que no puede asimilarse a la tauromaquia porque en ésta se entabla un duelo minuciosamente codificado ausente de la fiesta de Tordesillas, que más que un coso es un acoso. Me interesa la prohibición como síntoma, por lo que tiene de victoria -otra más- de las sensaciones sobre el raciocinio. Parece que ha ganado la civilización y hasta la democracia, cuando quien se ha impuesto aquí es el iusnaturalismo sobre el iuspositivismo. El mito edénico sobre la técnica del progreso, que nace precisamente con el dominio del animal por el hombre.



La prohibición de matar un toro bravo, frente a un hombre que gratuitamente se juega la vida, no lo olvidemos; no significa que nos haga mejores personas y nos convierta en una sociedad moderna. De ello habla muy bien este artículo del Ateneo Orson WellesLa sociedad avanzada.
 Se acaba de conocer el final del Toro de la Vega en Tordesillas. Una reliquia infecta del pasado que no puede sobrevivir en esta sociedad impoluta, como un estadio de Albert Speer. Una sociedad “avanzada” que ni Henry Ford hubiese soñado.
Ya nos sentimos más daneses; qué digo, más suecos. Nuestra economía está bombeando, las bibliotecas no dan de sí. Todo en instantes. La “gente” ha empezado a encontrar trabajo.
La destrucción de la naturaleza con los motores adulterados de la bienpensante Volkswagen o con los pedos de las vacas estabuladas (que al morir no hacen ruido ni casi manchan) pasa a un segundo plano. Siria, la leche que no es leche, el Amazonas. Todo pasa a un segundo plano.



Por último la carta que ha remitido el político británico, que ejerció de Ministro de Asuntos Exteriores, Lord Tristan Garel-Jones, creemos que a las Cortes de Castilla y León y también al Patronato del Toro de la Vega, web en donde se ha publicado. No tiene desperdicio.
 Escribo en nombre propio y como miembro del Club Taurino de Londres. Escribo con la esperanza de que puedan reconsiderar la prohibición del Toro de la Vega.
     Vivimos en un mundo cada vez más interconectado donde la lengua inglesa y la cultura que conlleva es cada vez más dominante. Como inglés esto no me molesta salvo que no quiero vivir en un mundo mono cultural. La única lengua/cultura que puede actuar de contra peso a esta tendencia es el español, la segunda lengua más hablada en el mundo libre.
     Una parte fundamental de la cultura hispana es la Fiesta de los Toros. Esto choca directamente con la cultura sajona donde el antropomorfismo (es decir la atribución de características humanas a los animales) es aceptado. De ahí que en el Reino Unido hay más entidades benéficas trabajando para animales que para niños necesitados.
     En la conversación cotidiana en Inglaterra apenas se usa la palabra "muerte". Se emplea cualquier eufemismo con tal de no mirarla a la cara. Por el contrario uno de las mensajes fundamentales de los Toros es que lo que hace a un ser humano equilibrado es la capacidad de mirar la muerte a la cara y caminar hacia ella con dignidad.
      Finalmente debo decir que el Tratado de Roma tiene un protocolo específico sobre el trato de animales. Termina diciendo - y cito -
"Respetando las provisiones administrativas y legislativas y las costumbres de los Estados Miembros con relación específica a ritos religiosos, tradición cultural y herencia histórica regional".
 La campaña antitaurina es un ejemplo más de cómo los valores sajones (que en muchos terrenos son muy valiosos) no deben imponerse sobre uno de los temas más valiosas de la cultura hispánica.
Espero que la Junta reconsidere este tema.
Respetuosamente, Tristán Garel-Jones.

jueves, 9 de junio de 2016

Apoyo al Toro de la Vega

    De súbito, el PP de Castilla y León ha impulsado una ley que prohíbe la muerte en público de las reses en festejos populares, ayer la aprobaron en Las Cortes autonómicas. Esto significa dejar a Tordesillas en desamparo, sin que teóricamente puedan celebrar su fiesta como acostumbran desde hace 500 años, salvo prohibición franquista y alguna otra del mismo corte autoritario. El pueblo, principal afectado, no ha tenido la oportunidad de pronunciarse, ni siquiera en una de esas "consultas populares" que están tan en boga. El PP no lo llevaba en su programa, por lo tanto sus electores desconocían que esta medida pudiera llevarse a cabo. Ha sido un acto espontáneo y vil contra la libertad del pueblo, contra el festejo popular y, por extensión, contra la tauromaquia. Un ordeno y mando despótico, sin tomar en consideración la parte afectada, sin que tuvieran oportunidad de argumentar y defenderse, del que no se atisban los mecanismos mínimos como para poder llamarlo democrático.  

Ya me dirán qué sentido tiene un festejo que consiste en correr un toro desde el centro del pueblo hasta un pinar a las afueras, para enfrentarse a él y combatirlo a muerte con lanza, si prohíben la muerte del toro. De las cornadas mortales que pueda dar a las personas parece que los políticos no han regulado nada, esto preocupa menos. Lo que era un rito en el que el hombre se enfrentaba al tótem ibérico por excelencia, en mitad del campo, ahora no sabemos muy bien lo que será. Imaginamos que embarcarán al toro en un camión, lo llevarán a un matadero y lo finiquitarán como una vulgar res de carne, en el anonimato, sin oportunidad de acometer y demostrar su braveza. Sin que nadie lo vea, que es el fondo de la cuestión de todo esto.

Cualquiera que ame la fiesta del toro, cualquiera que sepa cómo se sienten las fiestas y las tradiciones en los pueblos, cualquiera que haya estado en un festejo popular y haya pisado en la misma calle donde había un toro. Cualquiera que ame la libertad debería estar con el pueblo de Tordesillas y su Torneo del Toro de la Vega. 

Esto no acaba aquí. La lucha continúa.



Aquí van algunos artículos que se han publicado sobre el tema.


Es largo, hay que leerlo con atención, pero es extraordinario. El mal es aquello que no puede prohibirse, del filósofo Jean Palette-Cazajus.

Si los ritos táuricos cruentos resultan hoy tan escandalosos es porque son la única manifestación publica de la muerte -¡hablo, claro, de nuestras sociedades!-,  donde se exhibe sin tapujos, con su implacable evidencia yerta, bajo una luz cenital. En los ritos táuricos el acto de la muerte aparece desnudo, crudo, transparente a sí mismo y a la sociedad, sin antecedentes ni consecuencias, totalmente carente de odio, ni de ponzoñas sociales. Por su carácter público y ejemplar, por sus espacios privativos (la Plaza de Toros, la Vega de Tordesillas...), por su periodicidad (anual, en el caso que nos ocupa), la muerte del toro amansa el crimen intrahumano y lo arrastra fuera de la Polis.
Es esta exterioridad social de la violencia sobre el toro la que nos permitirá mostrar que la postura animalista es una impostura moral. Los hombres que matan toros no lo hacen con nocturnidad y alevosía sádica, la simple idea resulta grotesca. La muerte del toro es siempre un elemento necesario, pero jamás suficiente. Lo importante es cumplir con el ritual público normativo al final del cual se puede conseguir un prestigio social particularmente gratificante, siempre y cuando se respeten las ya citadas reglas y quien mate al toro lo haga con peligro de su propia vida

-o-


Hugues publicó una entrada en su blog de ABC, como acostumbra dispara directo y certero. Se titula Un acto de barbarie.

Así que se acaba con una tradición por decreto. Esto es un acto de brutalidad cultural que hiere también la sensibilidad, otra sensibilidad. No se acaba por el paso del tiempo, por la sustitución de una tradición por otras (los festivales, lamerle a tu gato con una espátula protésica que salía ayer en prensa, o las romerías futbolísticas…), sino mediante la prohibición. Jesulín protestó una vez con una profundidad de siglos, jesulinesca y honda: “Me opongo a a prohibición porque yo defiendo las tradiciones”. Lo dijo un hombre que tenía a Currupipi. La política se rinde así a un estado opinativo compasivo, gatófilo, pseudoanimalista.



En FestejosPopulares.net encontramos este artículo, escrito por Víctor Manuel Giménez Remón, con amplitud de miras hace una reflexión sobre la polémica y porqué debemos defender esta modalidad todos los aficionados. Tordesillas.

¿Qué es el Toro de la Vega? Una tradición ancestral que se celebra todos los años en Tordesillas el segundo o tercer Martes de Septiembre, dentro de sus fiestas patronales. Proviene del medievo cuando el hombre y la bestia medían sus fuerzas. El toro, como animal de culto y mito ibérico y el humano con su inteligencia. Se suelta en el pueblo el toro, recorre un par de calles y baja por el puente sobre el Duero. Al llegar a la vega, puede alancearse por los torneantes. Que son quienes previamente se han inscrito en el Torneo del Toro de la Vega y no superan la cincuentena. Si el toro traspasa el límite de la vega, se le deja vivo. Cosa que apenas ha sucedido, la verdad. Y es que, igual que sabe muy malo cuando se manipula contra lo taurino, no se debe tampoco engañar desde dentro. El toro va a morir con casi total seguridad todos los años. Es un rito duro, cierto, pero no es como se pinta, tiene muchos matices.


viernes, 7 de agosto de 2015

Crónica de una muerte anunciada

  Ya ven, un nuevo estudio viene a decirnos algo que de un modo o de otro, sin entrar en las profundidades de la ciencia, ya sabíamos. El toro bravo, patrimonio genético único en el mundo, científicos y genetistas no salen de su asombro, dándose el caso de que es más lejana la diferencia entre los encastes del toro de lidia que entre las propias razas de bovino. La riqueza genética del toro de lidia maravilla al mundo de la ciencia.

  Todo esto es muy bonito y suena fenomenal. Pero la realidad es la que es y los encastes en peligro de extinción seguirán en la misma situación sin que el sector mueva un dedo por ellos. Si no han tenido arrestos, en pleno siglo XXI y con la fiesta de los toros sufriendo ataques constantes, para formar una estructura que se dedique enteramente a la defensa de la tauromaquia, no vamos a pedirles que defiendan al toro de lidia, pues muchos de los que forman parte de ese poder se posicionan en contra del mismo, de la variedad de encastes y tienen demonizados a muchos de ellos. 

  Otro día hablaremos tranquilamente sobre el ridículo espantoso que están haciendo los grandes empresarios taurinos de este país, junto con algún que otro colectivo, ante el ataque vil que sufre la fiesta día tras día, abandonada completamente a su suerte. Hoy vamos a tratar otras cuestiones. 


El último representante del mítico hierro de la puya. Caperucito

  La peña taurina Agüelachos de la localidad castellonense de L`Alcora ha adquirido el último ejemplar de la ganadería de Alonso Moreno de la Cova. Desde hace años sabemos el funesto destino que le espera a esta gloriosa divisa, siendo una de las pocas representaciones que había del encaste Urcola. El ganadero, por diferentes razones, prefirió acabar con este hierro y centrarse en la otra línea que posee, encastada en Saltillo. Antes de vender y ver sus toros en posesión de otro ganadero prefirió su extinción, lo cual en los tiempos que corren no deja de ser una decisión romántica a la par que controvertida. Hablamos acerca de la ganadería de Alonso Moreno en esta entrada, una de las más exitosas de este blog. 

   El dia 1 de septiembre, en la calles de L`Alcora verán el último ejemplar de alonsomoreno; número 9, guarismo 1, atiende al nombre de Caperucito.

Sánchez-Cobaleda destinado a La Pobla Tornesa, Castellón

  Se ha hablado mucho de los toros de Sánchez-Cobaleda, otra ganadería con personalidad única, maltratada por autoridades sanitarias y administración, y marginada por los taurinos y los que se ponen delante. Parece que esta vez sí, ha llegado el triste momento, y los seis últimos ejemplares ya tienen destino, con ellos se nos va otro pedazo de historia del toro bravo.

  En este reportaje publicado por Paco Moya en Terra de Bous se pueden contemplar los últimos toros de Sánchez-Cobaleda. Algunos de ellos se encuentran con los pitones manipulados por lo que han dado en llamar fundas, advertidos quedan.

  Es una crueldad que dos ganaderías como Alonso Moreno y Sánchez-Cobaleda acaben sus días en las calles de algún pueblo recóndito de la Comunidad Valenciana, sin poder demostrar su bravura en lidia ortodoxa, sin la solemnidad de un día de toros, en presencia de miles de aficionados y con todos los honores. Es la última puñalada. Sin menospreciar los festejos populares, auténticos apasionados del toro bravo, donde en muchos casos se cuida más la liturgia que en las plazas españolas. Pero la lidia a pie, con sus tres tercios y la suerte de matar, es la cúspide de la tauromaquia, lo máximo.
   Como decía Enrique Tierno Galván: El espectador supone, con mayor o menor exactitud, que el toro vive en el ruedo una gloriosa aventura coronada por la mayor concesión que el hombre puede hacer al animal: la lucha franca e igualada.

Toro de Monteviejo para L´Alcora

  La pérdida de Sánchez-Cobaleda debería servir para fijarnos en algunas ganaderías que aún tenemos con sangre Vega-Villar, ya saben, con una información genética única en el mundo, como son Barcial o Monteviejo. En sábado 29 de agosto, en el mismo pueblo donde se correrá el último alonsomoreno, se van a soltar varios ejemplares de Monteviejo. Uno de ellos lo vemos más arriba, el resto en este reportaje del blog Enfoque Taurino.

  Me pregunto qué pinta la Unión de Criadores de Toros de Lidia, una organización nacida para la defensa de los intereses de los ganaderos y, por ende, del toro bravo, contra los pleitos y las marginaciones que sufrían algunos de ellos. Me pregunto qué ha hecho la Unión para aplacar está sangría de encastes y ganaderías de estirpe singular que padecemos; o qué hacen contra esos carteles que vemos repetidamente en los que solo aparecen hierros de una sola sangre, y poco a poco van minando la paciencia y el bolsillo de esos ganaderos que han cometido el pecado de luchar por algo que no le gusta a las figuras. Me pregunto si la Unión mantiene el mismo espíritu que la vio nacer y lo cierto es que no encuentro ningún motivo para creer en ello.

martes, 4 de agosto de 2015

Flamenco, de Miguel Reta


 Durante el pasado fin de semana en Azpeitia descubrí el cartel que ilustra este artículo. Es el duodécimo Congreso Nacional del Toro con Cuerda que se celebrará en Lodosa, y en él, por primera vez participarán los mozos de la localidad de Yuncos, Toledo. Se las verán, nada menos, con un toro de Miguel Reta, que al ver su imagen en el cartel me llamó poderosamente la atención. Flamenco, pues así se llama el toro, por su expresión y por sus hechuras atiende claramente al prototipo de ejemplar de Casta Navarra que hemos visto en las pocas fotografías que se conservan y hemos leído en los textos sobre el tema. Si además Flamenco se comporta como en los toros royos era característico no dudo que los yunqueros sudarán la gota gorda. Suerte.



Más sobre la Casta Navarra aquí.

viernes, 12 de septiembre de 2014

¡Viva el Toro de la Vega!

En este blog, como no puede ser de otro modo, sentimos orgullo y apoyamos una modalidad taurómaca de tanta raigambre como es el Toro de la Vega, cuya primera celebración data del año 1534.











Fotos Patronato del Toro de la Vega


¡Viva el Toro de la Vega!



Más información en el Patronato del Toro de la Vega (se recomiendan las películas en el link "Rito de acero, la unión de un Pueblo") y el Ayuntamiento de Tordesillas

lunes, 21 de abril de 2014

Partido de Resina para las calles

Mientras que en Las Ventas se celebra una corrida de Martín Lorca, el día 10 de mayo, en el barrio de Colonia Segarra, en Vall de Uxó (Castellón), correrán por las calles este encierro de la legendaria e histórica ganadería de Partido de Resina. No sabemos qué harían en los caballos y muleta, ni lo sabremos. Hace pocos años, en corrida de a pie, provocaron cinco caídas de los jacos y desde entonces, que me refresquen la memoria, no nos hemos visto en otra. 













Se pueden ver más fotos en el blog DesdeToriles. Deleitense.