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miércoles, 13 de enero de 2021

sábado, 19 de septiembre de 2020

martes, 15 de octubre de 2019

domingo, 11 de febrero de 2018

Pastelero, de Victorino Martín

Pastelero, de Victorino Martín. Dibujo de Juan Pablo Cardona


     Contemplamos el genial dibujo de Juan Pablo Cardona ilustrando a Pastelero nº 20, de Victorino Martín; 520 kilos, cárdeno, cuatro años y medio. Bajo, serio y cornalón. Jugado el día 6 de junio en la feria de San Isidro. De salida se queda en el burladero de matadores, sin dar rodeos, apretando en el capote de Ureña, obligado a sacarlo a los medios. Lo pica Pedro Iturralde cogiéndolo arriba en dos varas que toma empujando con la cara a su altura natural, mirando al caballo continuamente entre envite y envite. Lo sacan presto del segundo encuentro y va largo en el capote de Agustín de Espartinas, fijo en los cites y creciéndose tras la pelea. Pastelero se muestra pegajoso en el percal, dificultando el tercio de banderillas por ello y por cómo va aprendiendo de cada par, necesitando los rehileteros varias pasadas en falso mientras el bicho ignora el castigo de los arponcillos. La lidia más ordenada la proporciona el toro bravo gracias a su fijeza, claro, pero hay que poderlo. Ya en la muleta Ureña lo saca al tercio no sin algún trompicón, donde se desarrollaría toda la obra, es decir, en terrenos intermedios. En los medios hubiera pesado un mundo, también hubiera sido más meritorio. Casi toda la faena la plantea Ureña por el derecho, pitón más franco; por el izquierdo Pastelero se revuelve como un felino. Su fiereza requiere un sitio y un porqué en cada lance, valiendo su peso en oro cada uno de ellos. No está para monerías. El torero murciano le roba un par de tandas portentosas, en otras no tuvo otra alternativa que ceder terreno ante la pujanza del victorino. Cuando lo colocó para estoquearlo se vio la frescura del toro, signo de que no estaba vencido del todo. Dejó una tendida soltando la muleta, de la que tuvo que salir a la carrera por el acoso de Pastelero. Tres golpes de descabello necesitó y todavía seguía apretando y derrotando, y es que estaba para entrar a matar de nuevo. La plaza despidió a Pastelero con una fuerte ovación después de que el presidente, don Javier Cano, ignorara la petición de vuelta al ruedo para el toro. Paco Ureña sí la dio, acababa de vérselas con un auténtico toro bravo. 

Fotografía Javier Alvarado


Artículo para el boletín 51 de La Voz de la Afición.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Citando a banderillas




Impresionante escena de ese gran pintor de toros que fue Manuel Castellano. El toro es de casta vazqueña, si no me equivoco marcado con el hierro del Duque de Veragua, crecido en la querencia del caballo muerto y de bellísima estampa.

martes, 18 de abril de 2017

Ca-ba-llos, ca-ba-llos


Ca-ba-llos, ca-ba-llos, hacia 1877. Bernardo Ferrándiz y Bádenes (El Cañamelar, Valencia, 1835 - Málaga, 1885).
 Fuente: Museo del Prado

A todas luces, nos encontramos ante una corrida dura y de cabeza que dirían los antiguos. Pudiera ser una miurada, una de toros de la Tierra o quizá una portuguesa de Coruche, quién sabe.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Feliz Navidad

1619, Adoración de los Reyes Magos. Diego Velázquez (Fuente: Museo del Prado)


A familiares, amigos, conocidos y personas de buena voluntad. Gracias por visitar este blog, compartir opiniones y la mejor de las aficiones: las fiestas de toros. 

Feliz Navidad

miércoles, 2 de noviembre de 2016

La suerte de varas

La suerte de varas, hacia 1855. Eugenio Lucas Velázquez (1817-1870)


   Entre las múltiples fuentes de inspiración que Eugenio Lucas encontró en la obra de Goya, el mundo de los toros protagonizó una parte muy sustancial de su carrera como pintor. Fue además buen aficionado a esta fiesta y amigo de toreros, reflejando su conocimiento del arte de la tauromaquia en una enorme cantidad de pinturas de la más diversa envergadura, ambición e interés, resueltas siempre con la factura enérgica y apasionada de su personal estilo, de toque vibrante y abocetado, que le identificó ya en su tiempo como el más legítimo seguidor del lenguaje goyesco entre la reducida clientela que apreció su obra en los años centrales del siglo XIX. De esta faceta del arte de Lucas es espléndido testimonio el presente cuadro. Representa un cruento episodio en el que un fiero toro berrendo, después de haber cogido al matador, atendido a la izquierda por su cuadrilla, embiste al caballo del picador -quien se apresta a realizar la suerte de varas-, desgarrando las entrañas del animal, que sangra abundantemente. Otro picador a caballo acude al galope a auxiliar a su compañero, mientras el resto de los subalternos intentan llamar la atención del astado con sus capotes. La corrida tiene lugar en la amplia plaza de un pueblo, formados los burladeros del improvisado ruedo con carretas y barricadas delante del caserío, dispuestas en círculo.


Fuente: Museo del Prado.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Corrida en plaza partida

 Francisco de Goya
 Corrida en plaza partida, hacia 1812. Metropolitan Museum of Art, New York


La extraordinaria amplitud de esta escena de tauromaquia se debe al gran paisaje urbano en el cual se desarrolla. Esta visión panorámica de una corrida al aire libre queda aún más acentuada por el efecto de perspectiva que hace bascular el suelo de la plaza hacia el friso de pequeños personajes que aparecen en primer plano. Es de destacar esta misma relación entre paisaje y personajes en la Procesión de Valencia. [Goya, toros y toreros. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Ministerio de Cultura. Página 72]

jueves, 18 de agosto de 2016

Diego Urdiales en la picassiana de Málaga

Detalles del vestido de torear y capote de paseo de Diego Urdiales, utilizado en la corrida picassiana de Málaga; diseño de Carmelo Bayo. Compartía cartel con Perera, Joselito Adame y Fortes; toros de Torrealta.









Recordamos que el trasfondo del Guernica tiene más interpretaciones además de bombardeos guerracivilistas, y no es otro que simple y llanamente lo que se ve en el cuadro: el tema taurino. José Morente lo explicó magistralmente en este artículo. 

sábado, 28 de mayo de 2016

Viergado, de Moreno de Silva

Dibujo a lápiz por Juan Pablo Cardona


 Toro de nombre Viergado, nº 2, nacido en 12/2010, 576 kg. de peso. Ganadería Saltillo y herrado con la marca de Moreno de Silva. Fue lidiado y estoqueado por José Carlos Venegas el 13 de septiembre de 2015, obteniendo una oreja. Viergado ganó el premio de la Asociación El Toro de Madrid al toro más bravo de la temporada 2015, con un 65 % de votos; el ganadero, D. José Joaquín Moreno de Silva, recibió el trofeo en un acto que celebramos en Casa Patas el pasado mes de febrero.

  Recibió tres puyazos, haciendo un extraño en el segundo pero tomando un tercero creciéndose, en el que puso el caballo contra las tablas, empujando con poderío. Se vino arriba en banderillas y dio un revolcón a David Adalid, afortunadamente sin consecuencias. En la muleta mantuvo la casta, embistiendo con codicia por ambos pitones toda la faena, un torrente de embestidas humilladas y fieras a las que hizo frente con decoro José Carlos Venegas. Tuvo muerte de bravo. 

  
  Esto y mucho más, publicado en el nº 48 de La Voz de la Afición, Asociación El Toro de Madrid, que puedes leer aquí. 

domingo, 8 de mayo de 2016

Goya, "antitaurino"


   Es de tal envergadura la mamarrachada y la inmoralidad a la que se ha prestado una institución como la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando que no sabe uno por dónde empezar. No solo por el revisionismo arbitrario que se hace sobre los gustos del pintor taurófilo por antonomasia, que no viene de nuevas según nos están recordando eminentes aficionados, sino por acoger una exposición que dice barbaridades lindando con el delito del tipo: "los toreros son psicópatas", dentro de un establecimiento favorecido por el Ministerio de Cultura, encargado de custodiar y difundir nuestra historia y nuestro arte; o que un grupito de maleantes, condenados por atentar contra el orden público y apologistas de la violencia, se dediquen a recoger libros para enviarlos a la muy ilustre, antigua, coronada, leal y nobilísima villa de Tordesillas. Un regodeo de pretendida superioridad cultural y moral, con propósito de humillar a todo un pueblo, verdaderamente repugnante. Todo esto, como digo, bajo el auspicio de la Real Academia, la misma que en su propia guía del museo, en la página 222, hablando de la pintura goyesca "Toros en un pueblo", dice textualmente: "Este cuadro refleja la afición taurina de Goya que desde joven frecuentó capeas y corridas en las que él mismo participaba".

Los urbanitas antitaurinos de hogaño, tan alejados de la realidad real de la naturaleza, tan prestos insultando al aficionado a toros y a dar lecciones de maltrato mientras tiran de la correa de un perro condenado a las cuatro paredes de un piso, normalmente capado, e incluso de raza cazadora que jamás sabrá lo que es correr detrás de una presa; pretenden atribuirle a Goya lo mismo que se les pasa a ellos por su estrecha cabeza cuando ven una pintura de tema taurino. De resultas tenemos un aderezo de tergiversación histórica, pensamiento antropomorfista y publicidad antitaurina para gente naíf.


Martincho vuelca un toro en la plaza de Madrid. Lo que traduciríamos como "suerte de mancornar", empleada en el campo y con mucho arraigo en Portugal


La exposición aprovecha el segundo centenario de la serie La Tauromaquia (1816) pero es tan paranoica que está encabezada por una estampa de Los toros de Burdeos (1825). Ciertamente, como taurófilo y modesto aficionado al arte, observando las estampas de ambas colecciones no dejo de descubrir nuevos detalles y de acrecentar mi admiración por este artista inalcanzable. Goya nos regala las fotografías de tauromaquias y suertes pretéritas que nunca tuvimos, y los que gustamos de ahondar en la historia de los toros siempre estaremos en deuda con don Francisco, "el de los toros", como le gustaba firmar algunas cartas.

¿Puede alguien creerse que un aficionado a los toros de toda la vida, reniegue en la vejez de su pasión y tres años antes de morir, frente a la oportunidad de creación y los avances que le ofrecía el establecimiento litográfico de Gaulon, en Burdeos, se inclinara a realizar una serie de cuatro estampas y escogiese el tema taurino? Responder a esta pregunta, como la exposición de la Real Academia, no tendría ninguna base científica. Afortunadamente, son muchos los historiadores y los documentos (suscritos por el propio Goya), que prueban de modo fehaciente la afición del genio aragonés. Y si no, qué diantres, miren su obra.

Si el ajetreo de la feria de San Isidro lo permite iré prorrogando esta serie y de paso nos deleitamos con la pintura taurina de Goya. A no ser que los animalistas decidan vilipendiar a Picasso y tengamos que cambiar por estilos más vanguardistas. Mientras tanto, enlazo algunos de los artículos más jugosos que hasta el momento se han publicado, comentando la bajeza de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de los animalistas no esperábamos menos.

Andrés Amorós, en ABC.

José Ramón Márquez, en Salmonetes.

José María Moreno Bermejo, en Del toro al infinito.

Fernando Fernández Román, en La República.

Benjamín Bentura Remacha, en Del toro al infinito.



Francisco de Goya y Lucientes. Autorretrato ante su caballete, hacia 1785
(Expuesto en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y descargado de su web)

Chupa y camisa de chorreras del mismo estilo que en el retrato que hizo de Costillares, taleguilla, medias con espiga, manoletinas... ¡torero!