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jueves, 27 de abril de 2023

Morante lo borda en Sevilla

 


     Grandiosa actuación de Morante de la Puebla en la Maestranza de Sevilla el día 26 de abril de 2023. Cortó un rabo, cosa que no sucedía desde hace más de cincuenta años. Su toreo de capa, la variedad, la pureza en la ejecución, el ajuste en el embroque, resplandeció una vez más como una de las cotas más altas de la historia; al igual que la faena de muleta, que tuvo diversidad, un inicio por alto primoroso, con unos ayudados barriéndole el lomo al toro tan característicos suyos, toreo a derechas y toreo fundamental con una profundidad y una dimensión al alcance de muy pocos. Todo ello aderezado por una torería y una estética de escuela sevillana, que confirió al conjunto ese halo de grandeza, de arte mayor. La muerte del toro fue de las que hacen gozar a los aficionados, un par de muletazos con la espada hasta las cintas antes de morir a los pies del torero, si bien hay que decir que el de la Puebla cuarteó más de lo debido al ejecutar la suerte, pero, después de aquella obra, ¿quién se lo iba a tener en cuenta?


Foto: Sara de la Fuente


jueves, 12 de mayo de 2022

Repaso del Juli a los toreros artistas

Crónica para la Asociación El Toro de Madrid. 

-o- 


Feria de San Isidro, lleno de “no hay billetes”, clima primaveral y ausencia de viento. Se ha lidiado y estoqueado una corrida de toros de La Quinta, casta Santa Coloma – Buendía, cinqueña toda a excepción del tercero de la tarde, justos de presentación los tres primeros, más rematados los restantes. Pastueña, sosita, andarines, noblona, voluntariosa, muy apagada al salir de los caballos.

 

Morante de la Puebla. Estocada caída a paso de banderillas; SILENCIO. Dos pinchazos, estocada honda caída; PITOS.

El Juli. Estocada en todo lo alto entrando con telonazo y brinco para salirse de la suerte; OREJA. Pinchazo, estocada corta con telonazo y brinco para salirse de la suerte, descabello; VUELTA AL RUEDO.

Pablo Aguado. Estocada honda, trasera y caída entrando fulminante; SILENCIO. Estocada honda; SILENCIO.

 

Presidente: D. Gonzalo de Villa Parro. No tuvo complicaciones. Cambió el tercio de banderillas del cuarto con tres arpones clavados.

Tercio de varas: Hoy que había santacolomas cinqueños se ha castigado a los toros en las paletillas o bien muy trasero. Casualmente. Los toros se han limitado a dejarse pegar, tampoco andaban muy sobrados de poder.

Cuadrillas:  En la cuadrilla de Pablo Aguado destacó una vez más Iván García con los palos, siendo obligado a saludar, y lidiando con el capote al sexto; así como Álvaro Montes en la lidia del quinto.

 

Lo primero hay que felicitar a los ganaderos porque tienen la vacada en la mano y saben perfectamente lo que echan y a quién se lo echan. Hoy que había cartel de máximas figuras la corrida no ha tenido nada que ver con aquellas de 2018 o 2019, muchísimo más serias de hechuras y de comportamiento más alegre y complicado. La de hoy en general ha sido muy pastueña, sosa y andarina, los puyazos carniceros puede que hayan influido, pero la tónica general ha sido esa, corrida de las facilonas dentro de lo que es este ganado. Tenía la viveza en los ojos y las miradas entre muletazos que tanto intimida propia del encaste, haciendo que los toreros tengan que tirar de arrestos para colocarse en el sitio, lo que a Morante y Pablo Aguado les ha costado un mundo hoy, especialmente a este último.

Morante echó a perder al primero de la tarde a su paso por el caballo y dos lanzadas en el espinazo dejaron al animalito sin aliento. En el inicio de faena obligó mucho al de La Quinta y le dio una buena tanda por el derecho, el toro le empezó a hacer algún feo, en una tanda por el izquierdo hace hilo, y el de La Puebla, lejos de intentar sobreponerse a las dificultades del toro, cogió la calle de en medio, esto es, la espada de matar y adiós muy buenas.

El segundo capítulo de la corrida fue para el cárdeno Bellotero y El Juli, en apariencia se vio un trasteo inmaculado técnicamente de principio a fin, no obstante, vamos a explicar esas falsas apariencias. Lo recibió con unos lances sin estirarse ni quebrantar en exceso al toro, muy jaleados, entendiendo Julián que hay que ir de menos a más con estos toros, cosa que Morante no tuvo en cuenta por ejemplo en el recibo del cuarto, que le protestó en cuanto le exigió en redondo. El toro, que era cárdeno, cumplió en el segundo puyazo, pero antes El Juli le pegó un ramillete de verónicas excelsas, de una despaciosidad y un temple admirables. Los banderilleros, sin lucimiento y con rapidez, dieron paso al tercio de muleta, empezando El Juli la faena a lo grande. A continuación vino el toreo en redondo y fue ahí donde ponemos tachas a la aparente perfección técnica del Juli, ya que no convenció por la falta de ajuste y de bragueta en prácticamente toda su labor, sin crujir al toro que iba y venía como si tal cosa, hasta un cambio de mano que dio lugar a un natural muy redondo que sí calentó a la plaza. El julipié en esta ocasión fue más disimulado y la espada cayó en la yema, lo que propició una fuerte petición y que la gente, valorando el conjunto de la faena y el toro que tuvo delante, se guardara el pañuelo tras la concesión de la primera oreja, detalle que nos recordó al Madrid de otros tiempos, a lo que antaño era la mejor afición del mundo.

Pablo Aguado ha estado muy desconfiado toda la tarde, incapaz de superar las cositas del toro de Santa Coloma que hemos comentado anteriormente y, ciertamente, ha quedado por debajo de sus oponentes, escuchando protestas generalizadas durante el trasteo de ambos toros por un toreo perfilero y que parecía preconcebido y adaptado a las licencias que admite el toro comercial, como torear sin sacar el estaquillador de la cintura, y que los de hoy, a pesar de sortear un lote con posibilidades, no se tragan así como así. Su primer toro, el tercero, se dejó hacer muchísimo, pero la gente le reprochó esa falta de autenticidad que había; y en el que cerró plaza, de nuevo continuamente fuera de cacho acabó soliviantando al paisanaje.

El cuarto toro, más redondo y rematado que sus hermanos, algo pegajoso en sus acometidas, fue muy sobado por Morante, aunque le apuntamos una larga de bellísima factura para poner el toro en suerte al picador en el segundo encuentro. Se lo llevó a los medios dejando que el animal topara la muleta, cosa que nunca puede favorecer, se puso una tanda por el derecho y ante las miradas del bicho y su embestida a media altura, desistió y se puso a machetear al toro, dejando algunos pases de pitón a pitón, y tocándole las orejas al toro mientras hincaba la rodilla entre las astas, rememorando la Edad de Oro del toreo. Todo esto lo hacía entre las protestas del público que quería verlo imponerse a las complicaciones del cornúpeta en el toreo vertical, y eso no está entre las competencias de un torero de inspiración y de chispazos como Morante.

El plato fuerte del festejo acaeció en el quinto capítulo, El Juli frente a Gañafote fue una faena de las que dejan huella, aunque ciertamente el toro mostró que no andaba sobrado de fuerzas, iniciando el último tercio se le coló un par de veces y fue ahí cuando El Juli se puso manos a la obra y sacó el valor y el dominio que ha sido más presumido que comprobado por causa de una trayectoria cimentada a base de ganaderías ad hoc. Se puso en terrenos de compromiso, fijó las manoletinas en la arena y tiró del toro en redondo dejando unos cuantos naturales obligados, largos, toreados, enroscados. Le pudo por ambos pitones y no valía un duro, ojo, lo llevó por donde quiso y como quiso, imponiéndose a un toro que parecía imposible de hacerle faena. Tenía la plaza rendida, pero pinchó y dio una vuelta al ruedo de ley.

En conclusión, podemos decir que El Juli impuso su clarividencia, su dominio y su constancia frente a dos toreros de arte y de inspiración, negados ante las complicaciones que presentó la corrida de La Quinta, escasas pero peculiares y específicas en comparación con el encaste que lidian habitualmente.



domingo, 6 de septiembre de 2020

El gobierno de la Comunidad de Madrid prohíbe los festejos taurinos

      Como ya conocerán los lectores de este blog, el gobierno de la Comunidad de Madrid, con el Partido Popular a la cabeza e Isabel Díaz Ayuso como presidenta, ha prohibido la celebración de espectáculos taurinos en todo el territorio de la Comunidad de Madrid. Esta medida no es baladí, puesto que el atentado que se comete contra la libertad de todas las partes que forman el mundo del toro, el agravio y la discriminación hacia la tauromaquia no puede ser mayor. Y es que en Madrid se pueden celebrar partidos de fútbol (sin público), partidos de baloncesto y otros deportes; se puede ir a ver una obra de teatro, se puede ir al cine; también podemos ir a los museos o salas de exposiciones; a bares y restaurantes; podemos ir a ver carreras de caballos al hipódromo tolerándose un 60 % del aforo; podemos hacer todo eso, pero los festejos taurinos no están autorizados.

Es un absoluto dislate, un atropello. A partir de mañana lunes entrará en vigor esta medida y en toda la Comunidad de Madrid, con mayores o menores restricciones, se pueden desarrollar todo tipo de actividades a excepción de las fiestas de toros. Que nos expliquen a qué razones científicas o sanitarias responde esta censura.

Desconozco qué se esconde detrás de tan intolerante decisión, tan injusta que pudiera entenderse como prevaricatoria. Ahora bien, para que un juez pudiera admitirlo a trámite alguien tendría que denunciarlo y, de momento, nadie mueve ficha dentro de los profesionales. Han metido la cabeza bajo tierra como las avestruces. La medida está siendo ignorada por organizaciones como ANOET (los empresarios taurinos), el sindicato mayoritario de banderilleros y picadores UNPBE, la Fundación Toro de Lidia y, por supuesto, nuestras queridísimas figuras a excepción de Morante, que se ha desahogado a gusto contra Miguel Abellán, más al socaire de su partido -Vox- que otra cosa.  

Es una decisión que no se entiende puesto que en la Comunidad de Madrid la tauromaquia goza de muchísimo tirón en la gran mayoría de pueblos y ciudades que la conforman. Septiembre es un mes plagado de festejos en muchos de los pueblos de nuestra Comunidad, ¡ay esas novilladas toristas de la serranía! Por tanto es una medida impopular que puede tener un coste importante de votos, que es el pensamiento que siempre planea en toda decisión política. Si no querían dar toros, por lo que fuera, era más fácil permitirlos con unas restricciones que hicieran inviable para los empresarios la celebración de festejos antes que prohibirlos de manera taxativa. De esta manera los políticos salvarían su imagen porque permitirían los festejos y dejarían la responsabilidad en el tejado de las empresas taurinas. Puede que esta percepción sea equivocada y compense más prohibirlo de cara a la presión animalista que estas últimas semanas hostigaba por la celebración de corridas, poniendo como treta que en muchos casos no se estaban respetando las medidas de seguridad. Pero, ¿van a votar los animalistas al PP?

Luego está el papelón de Miguel Abellán, máximo responsable del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, que todavía no ha dicho esta boca es mía. Si está en ese puesto para defender la fiesta de los toros en la Comunidad de Madrid y su propio partido es el que la prohíbe, siendo el único espectáculo que sufre esta agresión, lo mínimo que debería hacer es presentar su dimisión. No pasará. 

A ver con qué cara vuelve Abellán al callejón de Las Ventas después de esto, no digamos la presidenta Ayuso, que tanto presumía de aficionada haciéndose fotos con capotes y con toreros, y que tanto ponderaba el valor de la tauromaquia en nuestra región. En fin.

En el documento dicen que estas medidas se revisan cada 15 días, aunque viendo la escasa presión, por no decir nula, que están haciendo los profesionales del toro, me da que la prohibición seguirá en vigor. De momento, sartenazo del PP a la tauromaquia madrileña.

Y a todo esto seguimos sin saber nada de las obras de Las Ventas. Un proyecto que hubiera sido perfecto acometer aprovechando el parón de esta temporada debido a la pandemia, como ha hecho el Real Madrid con las obras del Bernabéu, por ejemplo. La burocracia y los intereses de la Administración llevan otro ritmo. Probablemente, se pondrán con ello cuando la fiesta de los toros vuelva a ponerse en marcha y el público y los aficionados salgan perjudicados. ¡Políticos!




Recuerden, a partir del lunes 7 de septiembre en la región de Madrid puede haber teatro, puede haber cine, pueden celebrarse carreras de caballos. Los toros, no.


Saludos a la afición.

martes, 22 de abril de 2014

Cartel de toros sin toros


Azulejo para la posteridad en la plaza de toros de Málaga. El Juli y Morante consiguen un hecho sin precedentes en la historia de la Tauromaquia: Un cartel de toros sin toros. Un hito solo al alcance de estas figuras incomparables. Y lo peor de todo es que aparecen por ahí los nombres de José y Juan; no se lo merecen.