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lunes, 18 de julio de 2022

Dolores Aguirre en Ceret

 






Acreditados aficionados coinciden: corrida dura, encastada y brava de Dolores Aguirre en Ceret. Grandísima ganadería y grandísima ganadera, que en paz descanse. 


Las fotos son de Louise de Zan


martes, 2 de mayo de 2017

Regreso de Dolores Aguirre cumpliendo a medias

Crónica para la web de la asociación El Toro de Madrid.

Fotos Ana Escribano.


En tarde primaveral y con un cuarto de entrada se ha celebrado una corrida de novillos de la ganadería de Dolores Aguirre, correspondiente a la Feria de la Comunidad de Madrid. Desigualmente presentada, mansos en varas, abantos; los cuatros primeros ofrecieron muy buen juego en el último tercio, con alegría, el primero muy encastado el tiempo que duró; el quinto quedó lastimado e inválido y sexto descastado, de escasa codicia.

Miguel Maestro. Media estocada en los bajos, estocada atravesada; PITOS. Dos pinchazos, estocada rinconera; SILENCIO.
Javier Marín. Estocada trasera y rinconera; SALUDOS CON PROTESTAS. Estocada tendida; SILENCIO.
Fernando Flores. Dos pinchazos, estocada haciendo guardia y descabello; SALUDOS (un aviso). Metesaca en los bajos; SILENCIO.

Presidencia: D. Jesús María Gómez. Tercero y cuarto sin remate, estrechos como un galgo, no debieron ser aprobados. Cambió a banderillas sin que el quinto recibiera el segundo puyazo ya que se partió la vara. Por la mañana hizo público el acta de pesaje de los caballos así como las reses aprobadas y rechazadas, lo cual agradecemos todos los aficionados.
Tercio de varas: Antonio Jesús Apresa agarró dos puyazos en buen sitio al segundo novillo, toda una noticia. Por lo demás los de Dolores fueron muy corretones en varas y no permitieron lucimiento.
Cuadrillas: No han estado tan sobrepasadas como vemos en otras novilladas, hoy había toreros de plata curtidos. Pedro Lara pareó brillantemente al novillo que cerraba el encierro.

-o-


        La novillada que hemos visto ha tenido el borrón de la presentación, de ahí lo de cumplir a medias, porque con la mansedumbre en los primeros tercios ya contábamos. Muy desigual, los ejemplares que han saltado en tercer y cuarto lugar se han llevado una buena bronca de salida. Altos y grandes, con esqueleto, no tenían ningún remate y estaban abecerrados a pesar de su tamaño. Por otra parte, se han visto cuatro novillos que han sacado a relucir el fondo de casta de esta ganadería y no han parado de embestir en el último tercio, para hacerlos faena y cortarlos las orejas.

   El primero, bajo y bien hecho, ha sido el más prototípico de la ganadería. Entre idas y venidas huyendo de los caballos le clavaron la puya hasta cuatro veces. Pero no se arredró y metió bien la cara toda la lidia, con el rabo enhiesto, como también hicieron algunos de sus hermanos, poniendo en apuros a los de plata en banderillas, apretando hacia los adentros con ganas. En la muleta tuvo mucha querencia a tablas pero ofreció un buen ramillete de embestidas fuertes y poderosas, de las que gustan en Madrid y en cualquier plaza, Miguel Maestro ha sido incapaz de entenderse con él y la faena ha sido todo un barullo. El animal murió intentando cazar al puntillero. Buen novillo este Clavetuerto II, despedido con aplausos por el respetable.

Miguel Maestro con Clavetuerto II. Manso, sí, pero encastado

   De pelo colorado melocotón era el cuarto, Clavetuerto I, grandullón y escurrido, se ganó la reprimenda de los aficionados. Buscando excusas y huido, dejó clara su condición de mansedumbre en el tercio de varas. En la muleta embistió con brío y franqueza mucho tiempo y Miguel Maestro nuevamente cuajó una faena completamente deslavazada, sin ningún guión, acogida con un silencio que debería hacerle meditar sobre su futuro en la fiesta, pues lleva más de quince años en el escalafón de novilleros.

   El segundo se fue sueltecito de la pelea y en banderillas parecía dormido, sin embargo en la muleta sacó nobleza y boyantía. Se apodaba Guindoso II, y Javier Marín nunca lo toreó con el temple y la armonía que demandaba, la sensación fue de vulgaridad. Dio unas manoletinas finales de cara a la galería, se tiró a matar derecho dejando una estocada trasera y algunos pidieron la oreja, que el presidente, acertadamente, no concedió. El quinto, Guindoso I, quedó inválido, parecía dolido de la pata delantera derecha. Marín se puso pesado con el inválido, desorientado, se creería que con este tipo de animales se puede hacer algo en Las Ventas. Afortunadamente no hemos degenerado hasta ese extremo.

   El tercero, muy protestado de salida, fue de esos que no paran de dar vueltas al ruedo en los primeros tercios, incansable. Incluso hubo que banderillearlo a toro corrido, Tosquetito se llamaba. Tampoco paró en la muleta y daba la impresión que el novillo se estaba haciendo la faena a sí mismo de tantos pies que tenía. Por ello se protestó a Fernando Flores en las primeras tandas, Tosquetito iba y venía y el joven torero no ponía ningún mando por su parte. Cuando el ímpetu del animal fue aminorando, Flores se ajustó más y sacó algunos muletazos correctos, metiéndoselo para adentro, mandando en la embestida. Pero las probabilidades de triunfo se esfumaron con el sainete a espadas.
   Para terminar la corrida salió un novillo generoso de carnes y escaso de armas, Malagueño. Poco castigado en varas y manejable en banderillas, permitió lucirse a Pedro Lara con los palos. En la muleta le costaba repetir y era más bien descastadillo. Fernando Flores estuvo voluntarioso, el novillo le pegó una voltereta sin consecuencias, pero aquello no dijo nada, sellando su actuación con un reprobable metesaca. Novillero joven que hoy se presentaba en Madrid con toda una carrera por descubrir.

Fernando Flores iniciando la faena de Tosquetito

   Desde el 9 de mayo de 2010 llevaban los de Dolores sin aparecer por nuestra plaza, mucho tiempo. Entretanto, la ganadera, doña Dolores Aguirre Ybarra fallecía en abril de 2013. Ha sido, y será, una personalidad sin parangón en el mundo de la crianza del toro bravo, paradigma de integridad y compromiso con los atributos más auténticos que definen al toro bravo: su poderío y su casta brava. Por encima de todos, nunca perdió la senda de la autenticidad y fue una verdadera señora del campo bravo. Su muerte ha causado un dolor irreparable, los aficionados a toros no la vamos a olvidar jamás. Descanse en paz.  

miércoles, 7 de enero de 2015

Argelón, de Dolores Aguirre


Argelón
lidiado en Madrid, el 9 de mayo de 2010. Número 49, cinco años y medio y 597 kilos en la báscula. Negro con bragas, bien puesto y tocado del derecho. De gran tamaño y pechos prominentes.
Manso, huidizo, avisado, con un poderío descomunal; entró tres veces a los jacos, derribando como si tal cosa en dos encuentros, encelándose y apretando a caballo derribado, al cual dejó inútil para el oficio. Apretó a tablas en banderillas y llegó muy enterado a la muleta de Joselillo, quien recibió una cornada de 20 centímetros cuando intentaba pasarlo al natural. Lo despena Rafael irlo de un golpe de verduguillo después de varios pinchazos con apuros. Al arrastre fue despedido con pitos.




Lo picó Plácido Sandoval, Tito; Óscar Alba hacía puerta, colocándole una vara en una de las huidas. Sobre Argelón, Tito comentó en un número 16 Tierras Taurinas: "No hay tantos toros que arreen de verdad... Este año ha habido toros que han empujado, pero no me han hecho pasar miedo. Fíjate que yo he picado las corridas más duras... ni en esas corridas sale un toro de verdad. Un toro que recuerdo fue uno de Dolores Aguirre hace dos años... iba con Joselillo y me pegó dos caídas... pero dos hostias. Me cago en la leche. De hecho, reventó al caballo, no ha vuelto a picar en su vida. Era de estos toros que decían "te vas a enterar"... pero lo piqué en toda la yema. Si salieran toros como ese todos los días, la mitad de los picadores se quedarían en casa y la gente daría importancia a los picadores que quedásemos".


Afortunadamente el bravo torero vallisoletano se recuperó de la cornada y pudo seguir poniéndose frente a encastados ejemplares de Dolores Aguirre, convirtiéndose por aquellos años en ídolo de la afición pamplonica en las corridas que tradicionalmente lidia esta divisa sevillana en la feria de San Fermín.

miércoles, 9 de julio de 2014

Dolores Aguirre en Pamplona


Fugaz excursión para ver los toros de doña Dolores Aguirre Ybarra en San Fermín, la mayor fiesta del mundo en derredor al toro bravo y una de las ganaderías más espectaculares del momento. No hay mejor combinación.

Aprovechamos la jornada desde primera hora y vimos llegar los toros a la plaza, breve e intenso momento en el que se ve como la imponente manada cruza el redondel del coso pamplonés hasta los corrales, culminando así el tan deseado encierro. A continuación sueltan varias vacas para regocijo de una turba de mozos, en su mayoría foráneos, que no hacen más que llevarse revolcones, golpes y varetazos de todo tipo que a buen seguro lucirán orgullosos en sus países de origen, ¿habrá mejor souvenir de Pamplona?


Amenizando la espera antes del encierro


La visita a los Corrales del Gas fue un completo desastre. Acababan de desembarcar las corridas de Fuente Ymbro y Adolfo Martín y no dejaban verlas, el constante trasiego de personas a través de la cristalera no parece lo más indicado para calmar el estrés de las fieras después de un largo viaje. En total solo se podían ver los morlacos de Victoriano del Río y Jandilla, estos, habituados ya al aire limpio y fresco de las orillas del Arga, estaban echados, rumiando tranquilamente. La corrida de Garcigrande tampoco estaba disponible, desconozco por qué. A saber lo que nos tiene preparado El Juli, no sería la primera vez que el señorito rebaja la categoría del toro de Pamplona a la altura del que se ve en Villacabras de los Montes. No fue ningún trauma el no poder ver la mirada triste, como pidiendo perdón, de los toros de Garcigrande; lo que en verdad nos mosqueaba era perdernos las corridas de Adolfo, Fuente Ymbro y Miura, que por lo visto ni siquiera había llegado a Pamplona.

El apartado, como siempre, una maravilla. Como el tradicional pintxo de txistorra pamplonica que sirven los bares de los corrales, otro lujo que no desmerece, en absoluto, la categoría del acto. Los toros bien visibles, los detalles cuidados con esmero y la información completa y necesaria que todo aficionado desea conocer. Punto de reunión de profesionales y taurófilos en el que se van enchiquerando los animales, finalizando de esta manera la crianza y el manejo del toro de lidia. Ya solo quedan unas  horas en el calabozo a expensas del rito que da sentido a todo: La lidia, el combate entre el hombre y la fiera. La tragedia, la ignorancia, la bronca, la gloria silenciosa o rotunda; quién sabe. 


Pitillito, el de la espantá de Uceda, en primer término


Por la tarde, llegado el momento de la verdad, distinguimos dos corridas de toros en una: la primera parte con toros justos de presentación y blandengues de patas; y una segunda, con ejemplares de imponente lámina y el poderío que este hierro acostumbra.
El primero cumplió en los jacos y fue manseando a más durante la lidia; correctamente presentado, descompuesto, desentendido y a media altura en la muleta. Uceda Leal nunca se acopló con él.
Segundo, Bilbatero, manso en el primer puyazo parece que se calienta en el segundo, al revés que el corrido en primer lugar, se va creciendo poco a poco y acomete unas pocas tandas con franqueza, con muchos palos que tocar. Francisco Marco estuvo voluntarioso, mostrando la falta de contratos que atesora, en ningún momento lo metió en el canasto. 
El impresentable que hace tercero, anduvo todo el tiempo como descordado, lo cuidaron en el caballo y quedó con buena condición para la muleta, noble, al final se acabó echando. Paulita toreó bien de capa, con la muleta estuvo desigual y se pasó claramente de faena. 
El cuarto tenía mucha cabeza, al estilo Atanasio; fue duro y con poder. El desangelado matador, adelantando lo que iba a hacer a posteriori ni siquiera salió a recibirlo, llevándose tres fuertes puyazos de Pedro Iturralde con cariocas incluidas y los coletas mirando para otro lado; en banderillas abanto y huidizo, no sabemos en qué estado quedó merced a la desidia de Uceda Leal que pajareó un poco y cogió rápidamente el estoque. 
El quinto, único cinqueño del encierro, era un señor toro, un ejemplar monumental de los que los aficionados esperan ver en esta feria, que por algo se llama Feria del Toro. Este gallardo animal, conocido en Dehesa de Frías por Carafea empujó de varas en el primer encuentro, del que salió manseando, luego no quiso acudir al segundo, y una vez debajo volvió a empujar con poder, recibiendo buen castigo. Gran inicio de faena de Francisco Marco con tan imponente animal, pero su labor no cogió vuelo en ningún momento y bastante mérito tenía con hacerle frente. Carafea murió encampanado. 
Cerró la tarde un toro burraco, serio y bravo en los caballos, recibió dos puyazos asesinos, sin que lo colocaran y sin rechazar la pelea cuando salía del peto. El toro, apodado Caracorta, manaba sangre por el cuello como si fuera el surtidor de una ballena, así que no tardó en apagarse en la pañosa. Supongo que Paulita no tendrá quejas después del intento de toricidio perpetrado en varas.


Los tendidos de la jarana

Una vez más volvimos encantados a casa, hasta el año que viene, Pamplona.
¡Viva la Feria del Toro! ¡Viva San Fermín!

viernes, 12 de octubre de 2012

Lidia y toreo

Se lidia cuando, con eficacia al desnudo -desvestida de belleza-, se prepara al toro para la muerte. Aunque con ello no se luzca el lidiador. (Es el caso de Joselito, triturando a los toros con su muleta implacable. Es el caso del espada que se enfrenta al toro con el que el toreo no resulta posible).
Se lidia cuando, también con eficacia sin vestir, se prepara al toro para el toreo.
Se lidia cuando, haciendo el toreo, se ahorma al toro y, con ello, se prepara un toreo mejor.

Son los tres escalones fundamentales que nos ofrece la lidia. Son lidia los tres. Por eso...

Deducción trascendente:

 No hay toro que no pueda recibir la lidia adecuada. (Todos los toros tienen lidia; su lidia).
Hay toros a los que no se les puede torear. (No todos los toros tienen toreo).
Lidia y toreo son -remacho- dos conceptos distintos. Pero básicos los dos. Y que, además -en puridad-, se necesitan recíprocamente. Y se complementan.

Luis Bollaín; El Toreo



Ejemplo del escalón número dos que plantea Bollaín:
 29 de mayo de 2007. Rafaelillo se dobla con Botero II, de 612 kilos, perteneciente a la ganadería de Doña Dolores Aguirre. Toro poderoso que galopó en todos los tercios, de incansable y temperamental  embestida. Rafaelillo se dobla, lidia para hacer posteriormente una faena de emocionante toreo que pasó a la historia de la plaza, ganándose la admiración de muchos aficionados que hoy todavía perdura.