Mostrando entradas con la etiqueta temporada 2017. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta temporada 2017. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de junio de 2020

Novillo de Santa Teresa



Novillo de Santa Teresa en los corrales de Las Ventas, 2017.

 Antiguos Guardiola-Soto, antiguos Félix Hernández. ¡¡Estas ganaderías tenemos que demandarlas!!


domingo, 27 de octubre de 2019

Cateto, de Ana Romero











Cateto, nº 11, de la ganadería de Ana Romero. Lidiado y estoqueado por Luis Bolívar el día 24 de septiembre de 2017.

Palmas en la plaza cuando el toro exhibe su trapío y su hermosura en el ruedo. Fue picado por Ismael Alcón, rehuyó la segunda vara de largo y tuvieron que acortar las distancias. Dio juego en todo los tercios y fue despedido con una ovación en el arrastre. La peculiaridad de este ejemplar reside en el apretón que protagonizó tras clavar Gustavo Adolfo García el tercer par. Cateto hizo hilo y asomó más de medio cuerpo detrás del rehiletero, que no pudo continuar la lidia. Como si fuera un toro decimonónico o una vaca vieja de esas que vemos en los concursos de anillas y suertes por el estilo. Una acción que raramente se ve en la plaza. 


Fotos de Las Ventas y de Javier Alvarado.


Saludos a la afición

martes, 2 de mayo de 2017

Regreso de Dolores Aguirre cumpliendo a medias

Crónica para la web de la asociación El Toro de Madrid.

Fotos Ana Escribano.


En tarde primaveral y con un cuarto de entrada se ha celebrado una corrida de novillos de la ganadería de Dolores Aguirre, correspondiente a la Feria de la Comunidad de Madrid. Desigualmente presentada, mansos en varas, abantos; los cuatros primeros ofrecieron muy buen juego en el último tercio, con alegría, el primero muy encastado el tiempo que duró; el quinto quedó lastimado e inválido y sexto descastado, de escasa codicia.

Miguel Maestro. Media estocada en los bajos, estocada atravesada; PITOS. Dos pinchazos, estocada rinconera; SILENCIO.
Javier Marín. Estocada trasera y rinconera; SALUDOS CON PROTESTAS. Estocada tendida; SILENCIO.
Fernando Flores. Dos pinchazos, estocada haciendo guardia y descabello; SALUDOS (un aviso). Metesaca en los bajos; SILENCIO.

Presidencia: D. Jesús María Gómez. Tercero y cuarto sin remate, estrechos como un galgo, no debieron ser aprobados. Cambió a banderillas sin que el quinto recibiera el segundo puyazo ya que se partió la vara. Por la mañana hizo público el acta de pesaje de los caballos así como las reses aprobadas y rechazadas, lo cual agradecemos todos los aficionados.
Tercio de varas: Antonio Jesús Apresa agarró dos puyazos en buen sitio al segundo novillo, toda una noticia. Por lo demás los de Dolores fueron muy corretones en varas y no permitieron lucimiento.
Cuadrillas: No han estado tan sobrepasadas como vemos en otras novilladas, hoy había toreros de plata curtidos. Pedro Lara pareó brillantemente al novillo que cerraba el encierro.

-o-


        La novillada que hemos visto ha tenido el borrón de la presentación, de ahí lo de cumplir a medias, porque con la mansedumbre en los primeros tercios ya contábamos. Muy desigual, los ejemplares que han saltado en tercer y cuarto lugar se han llevado una buena bronca de salida. Altos y grandes, con esqueleto, no tenían ningún remate y estaban abecerrados a pesar de su tamaño. Por otra parte, se han visto cuatro novillos que han sacado a relucir el fondo de casta de esta ganadería y no han parado de embestir en el último tercio, para hacerlos faena y cortarlos las orejas.

   El primero, bajo y bien hecho, ha sido el más prototípico de la ganadería. Entre idas y venidas huyendo de los caballos le clavaron la puya hasta cuatro veces. Pero no se arredró y metió bien la cara toda la lidia, con el rabo enhiesto, como también hicieron algunos de sus hermanos, poniendo en apuros a los de plata en banderillas, apretando hacia los adentros con ganas. En la muleta tuvo mucha querencia a tablas pero ofreció un buen ramillete de embestidas fuertes y poderosas, de las que gustan en Madrid y en cualquier plaza, Miguel Maestro ha sido incapaz de entenderse con él y la faena ha sido todo un barullo. El animal murió intentando cazar al puntillero. Buen novillo este Clavetuerto II, despedido con aplausos por el respetable.

Miguel Maestro con Clavetuerto II. Manso, sí, pero encastado

   De pelo colorado melocotón era el cuarto, Clavetuerto I, grandullón y escurrido, se ganó la reprimenda de los aficionados. Buscando excusas y huido, dejó clara su condición de mansedumbre en el tercio de varas. En la muleta embistió con brío y franqueza mucho tiempo y Miguel Maestro nuevamente cuajó una faena completamente deslavazada, sin ningún guión, acogida con un silencio que debería hacerle meditar sobre su futuro en la fiesta, pues lleva más de quince años en el escalafón de novilleros.

   El segundo se fue sueltecito de la pelea y en banderillas parecía dormido, sin embargo en la muleta sacó nobleza y boyantía. Se apodaba Guindoso II, y Javier Marín nunca lo toreó con el temple y la armonía que demandaba, la sensación fue de vulgaridad. Dio unas manoletinas finales de cara a la galería, se tiró a matar derecho dejando una estocada trasera y algunos pidieron la oreja, que el presidente, acertadamente, no concedió. El quinto, Guindoso I, quedó inválido, parecía dolido de la pata delantera derecha. Marín se puso pesado con el inválido, desorientado, se creería que con este tipo de animales se puede hacer algo en Las Ventas. Afortunadamente no hemos degenerado hasta ese extremo.

   El tercero, muy protestado de salida, fue de esos que no paran de dar vueltas al ruedo en los primeros tercios, incansable. Incluso hubo que banderillearlo a toro corrido, Tosquetito se llamaba. Tampoco paró en la muleta y daba la impresión que el novillo se estaba haciendo la faena a sí mismo de tantos pies que tenía. Por ello se protestó a Fernando Flores en las primeras tandas, Tosquetito iba y venía y el joven torero no ponía ningún mando por su parte. Cuando el ímpetu del animal fue aminorando, Flores se ajustó más y sacó algunos muletazos correctos, metiéndoselo para adentro, mandando en la embestida. Pero las probabilidades de triunfo se esfumaron con el sainete a espadas.
   Para terminar la corrida salió un novillo generoso de carnes y escaso de armas, Malagueño. Poco castigado en varas y manejable en banderillas, permitió lucirse a Pedro Lara con los palos. En la muleta le costaba repetir y era más bien descastadillo. Fernando Flores estuvo voluntarioso, el novillo le pegó una voltereta sin consecuencias, pero aquello no dijo nada, sellando su actuación con un reprobable metesaca. Novillero joven que hoy se presentaba en Madrid con toda una carrera por descubrir.

Fernando Flores iniciando la faena de Tosquetito

   Desde el 9 de mayo de 2010 llevaban los de Dolores sin aparecer por nuestra plaza, mucho tiempo. Entretanto, la ganadera, doña Dolores Aguirre Ybarra fallecía en abril de 2013. Ha sido, y será, una personalidad sin parangón en el mundo de la crianza del toro bravo, paradigma de integridad y compromiso con los atributos más auténticos que definen al toro bravo: su poderío y su casta brava. Por encima de todos, nunca perdió la senda de la autenticidad y fue una verdadera señora del campo bravo. Su muerte ha causado un dolor irreparable, los aficionados a toros no la vamos a olvidar jamás. Descanse en paz.  

lunes, 10 de abril de 2017

Sin toreros no hay victorinos

Corridas del estilo que echó Victorino necesitan toreros muy versados, conocedores de las pautas técnicas que necesitan estos animales, claras y bien definidas a lo largo de todos estos años; que si un aficionado conoce, un torero debería tener grabadas a fuego. Visto lo visto, analizando lo que pasó en la arena de Las Ventas en tarde tan propicia, uno duda si los coletas conocen de qué van estos toros, o bien, es tal la jindama que anula la capacidad de pensar en la cara. No hay otra.


Que no fue la mejor victorinada lo sabemos todos, ahora bien, que hubo toros para darles fiesta, está tan claro como el cielo que ayer disfrutamos en la plaza de toros de Madrid. No puedes presentarles la muleta a media altura ni porfiar por el pitón que vienen avisados, como hizo Gómez del Pilar con el primero por el lado derecho, en una faena, como la del quinto, amontonada, sin darle aire a los toros, tratándolos muy brusco. A cabezonería no les vas a ganar, hay que faenar por el pitón más potable y luego ya veremos lo que pasa. En esto se parecen a los miuras. 

La gente no sabe ver toros y el ojo humano es traicionero. Al quinto, Murallón, con la morfología de tantos victorinos que hemos visto en Las Ventas, lo abroncaron de salida, y es que se acababa de lidiar una mole de 631 kilos, Bosquimano, con más pinta de toro viejuno de Buendía, y a la gente se le hizo chico el bueno de Murallón, que tuvo un pitón izquierdo de dulce. Hace poco pasó algo similar en una corrida de Miura. Salió un sobrero de Valdefresno y el personal se escandalizó con aquella mole de carne comparándola con los agalgados miureños, y era lo mismo que vemos en todas las corridas del hierro salmantino.

A Fandiño deberían correrle a gorrazos en el momento que empieza las primeras tandas de faena toreando en redondo, echándose el toro detrás de la cadera. Mandamiento número uno de las santísimas tablas del paleto de Galapagar: "Las primeras tandas en línea recta". Barbacano se llamaba, el segundo, un toro con viveza, que cumplió en el peto y tuvo un buen número de embestidas con el hocico por la arena. Chocó con la inefable muleta de Fandiño, incapaz de darle una tanda con armonía, no hablemos de construir faena con un hilo argumental. Mató a paso de banderillas y dejó una estocada infame en el chaleco.

Mejor no profundizar en cómo estuvo el de Orduña con Bosquimano, que metía mucho miedo, no solo por su fachada imponente, sino porque tenía tendencia a ir con la cara alta, gazapear, quedarse corto y pensar mucho todo lo que hacía. Es probable, incluso, que pensara más y mejor que Fandiño, a merced y sin fundamento continuamente. Petardo gordo y palmas -de castigo al torero- al toro en el arrastre. 

Alberto Aguilar tiene un don, si es que a esto le podemos llamar don, de vérselas con toros de poderío marmóreo que embisten como auténticas fieras. A bote pronto, y hay muchos más, recuerdo haberle visto con Lirio, de Montealto; Aviador, de Cuadri; Camarín, de Ibán; uno de José Escolar en Ceret que quitaba el aliento, Conducido; u otro pájaro de Palha en la pasada Feria de Otoño, Yegüero. Si hay alguien que sepa lo que es sentir la fiereza y el poderío del toro de lidia en sus carnes ese es Alberto Aguilar. Ayer se echó en cara a Buscador, un toro que, como bien me decía De Diego en las cañas, se encogía y se estiraba para embestir como hacen los guepardos del Serengueti cuando se arrancan tras los antílopes. Embestía muy fuerte, largo y metía la cara; Aguilar era consciente de ello. Hubo un aviso por el derecho y Buscador lo lanzó a la arena. Era de esos toros que si le pegas tres tandas la plaza ruge y abres la puerta que da a la calle Alcalá de par en par con todas las de la ley. Se vio algún muletazo de mérito, pero también pausas entre pase y pase y muchas dudas. Quedarse en el sitio y ligarle, qué fácil es escribirlo.

Echaron al corral al otro cinqueño de la corrida, con el pelo del testuz rizado y la cabeza acarnerada se daba un aire a las cabezas de toros antiguos. Creo que en la muleta hubiera aguantado sin doblar, otra característica típica de los victorinos. Salió en su lugar uno de San Martín que también se podría haber ido de vuelta, blando y pastueño, con el que Aguilar tuvo momentos para poder gustarse. Comparado con el resto de la corrida se me hizo demasiado empalagoso y no le eché muchas cuentas.

A Victorino hay que animarle a que siga criando toros que necesiten de toreros inteligentes, valientes y conocedores de sus triquiñuelas; que pidan dominio en cada embestida y les pongan a cavilar. Seguiremos esperando a que aparezca el que pueda con ellos, no queremos victorinos tontos. 

A los toreros les dejamos el mandamiento segundo de las santísimas tablas del paleto de Galapagar: "nada de toques bruscos si no quieres amoscar al Victorino". Y como muestra de generosidad un mandamiento extra, nacido de la sabiduría de habérselas visto con decenas de ejemplares como los que vimos ayer: "Algo que hace fracasar a muchos toreros con Victorino es salir a dominar. Es un toro al que no se domina. Se le ha de engañar. Si vas a dominarlo, aprende enseguida"; Luis Francisco Esplá en el número uno de la revista El Monosabio, del Ateneo Orson Welles.

lunes, 3 de abril de 2017

Ángel Sánchez sale relanzado de Las Ventas

Novillada de La Quinta; para Manolo Vanegas, Ángel Sánchez y García Navarrete.   

     Buen aspecto del coso capitalino con más de diez mil almas para ver la segunda de temporada, lo cual demuestra, como ya sabíamos, que a nada que se trabaje y se hagan bien las cosas, incidiendo en la publicidad, Madrid es un nicho de mercado como ninguna otra ciudad en lo que a tauromaquia se refiere. La empresa contrató una novillada sangre Buendía, de La Quinta, encaste del gusto de Madrid por las complicaciones que suelen presentar. Todo esto sobre el papel, porque el estado actual del encaste Buendía no es el más deseable y la mayoría de las ganaderías de esta procedencia se encuentran muy aguadas. Probablemente los ganaderos se han visto obligados a bajar el listón para darle salida a sus toros debido al sambenito que tiene esta sangre entre los profesionales. Y es que no la pueden ver. 
    Se aprobaron cinco de La Quinta, remendados con uno de Rehuelga de Rafael Buendía. El segundo fue devuelto a corrales por falta de fuerzas y apoyo defectuoso de las extremidades posteriores, saliendo en su lugar uno de San Martín. Tuvieron un comportamiento variado, en conjunto califico la novillada de mediana.



   Rompió plaza Hurón, con más pinta de eral-utrero que de utrero-toro, un becerrote, vaya. Haciendo sonar el estribo en la primera; buscando capotes y saliendo rápido en la segunda, evidenció mansedumbre. Animal de embestida suavona y pastueña, blando, que admitió una faena moderna, es decir, de pases y más pases sin pena ni gloria, rematada con una buena estocada, rinconera, de la que Vanegas salió prendido.

    El sobrero de San Martín, un cárdeno con presencia, fue protestado en los primeros tercios por falta de fuerzas. Mediocre en la pelea con el caballo, de embestida incierta, le pegó un revolcón a Fernando Téllez que lo mandó a la enfermería, afortunadamente sin consecuencias graves. Tenía una embestida corta, probaba y por el izquierdo era una alimaña. Ángel Sánchez aguantó sereno toda la faena y sacó una tanda de derechazos, embraguetada, de mucho mérito. Eso, y un pase de pecho de cartel. Pincho tres veces y dejó una estocada honda soltando el trapo, pero la impresión de madurez y valor sereno la empezaron a calar muchos en los tendidos.

    El de La Quinta que hizo tercero fue todo un prenda, apodado Coletero. Otro que tampoco decía gran cosa por su fachada y con variados accidentes en su capa predominantemente negra: lucero, aldiblanco, cinchado y calcetero. Cangrejeó en el caballo y en banderillas, huidizo y con un berreo como queriendo pregonar su mansedumbre a los cuatro vientos. Áspero y geniudo en la muleta, pasaba una y protestaba otra, lo mismo andaba de lado que hacia atrás. Todo un regalo. Navarrete estuvo a merced, muy por debajo, nunca se impuso y tampoco optó por castigarlo y destroncarlo como recomiendan las tauromaquias clásicas para este tipo de ejemplares, así que se puso la cosa fea para intentar cuadrarlo y el novillo no paraba quieto. Navarrete salio trastabillado de la suerte de matar, pinchando, y el animal lo buscó con saña. Le pegó una paliza y le dio varias cornadas graves, alguna de ellas en el cuello, "limpias" según manifestaban los profesionales en los corrillos.

   El cuarto fue el más hecho de los del hierro titular, Fontanero. Vanegas lo enseñó en el caballo en el segundo envite. Tardeó demasiado y salió rebotado del peto, quedando crudo. Franco durante toda la lidia, iba largo en la muleta cuando se le corría la mano. Vanegas hizo el toreo periférico, tirando líneas y en Las Ventas eso no llega a no ser que corra la ginebra en cantidades industriales y se pierda la perspectiva, como pasa los días de figuras. Se volvió a pasar de faena, rematando con una estocada tendida haciendo la suerte con limpieza.

  El quinto fue el del lío de Ángel Sánchez, un utrero chico, que aparentaba poco, conocido por Pavito. No se vio claramente su bravura en varas ya que lo llevó al relance, se dejó pegar sin pena ni gloria y se le picó más bien poco. Cierta protesta en banderillas y un trote y acometida buena a la brega atisbaban lo que estábamos a punto de confirmar en la muleta de Ángel Sánchez, que sacó al tercio a Pavito con unos muletazos rodilla en tierra de bella factura. Y al momento le estaba formando un lío al natural, con el toreo en redondo de imperecedera caducidad, enroscándose las mejicanas y humilladas embestidas de Pavito a cámara lenta. Muy pocos toreros son capaces de poner la plaza a hervir con apenas tres tandas, y Ángel Sánchez lo hizo el día de su presentación. Fue impactante, por mi parte, no recuerdo a un novillero torear con semejante rotundidad en la última década. Sobre el pilar de la verticalidad, brindando un homenaje a Manolete por su centenario, Ángel Sánchez marcó por su valor sereno, un temple fuera de lo común y una puesta en escena sin imposturas. Solo le censuramos el borrón de echarse la muleta a la diestra cuando mejor estaba toreando al natural, ¿quién quiere derechazos cuando se está haciendo el toreo puro? Aderezó los naturales con unos excelsos remates por bajo y pinchó, dos, tres, cuatro, qué más da. Al final dejó una contraria atracándose. Lo hecho, hecho estaba.

Ángel Sánchez iniciando la faena a Pavito

   Cerró la corrida un novillo de Rehuelga bien presentado y muy astifino. Pronto y de largo a los caballos, en la segunda aprovecha el piquero para hacerle la carioca y darle duro. Este no se podía ir crudo. En banderillas hubo varias pasadas en falso de puro miedo que infundía Jarduo, un novillo serio de comportamiento que pedía mucho saber y mucho valor para sacarle lo que llevaba. El más encastado de la tarde. Vanegas hizo una faena muy desigual resguardado en tablas y el público no le hizo mucho caso, todavía impactado por la faena anterior. Volvió a matar muy bien, dejando una estocada trasera. Vanegas es un novillero con mucho oficio, buen capote y gusto toreando genuflexo, pero ha de torear en redondo con más autenticidad.    
  
 

El de Rehuelga nos dejó con muchas ganas de ver la corrida cinqueña que Rafael Buendía tiene preparada para San Isidro.

martes, 21 de marzo de 2017

Análisis de San Isidro de la Asociación El Toro de Madrid

 No queremos dejar pasar la ocasión sin dar un repaso a los carteles presentados para los ciclos de primavera –Feria de la Comunidad y San Isidro-  como solemos hacer en la Asociación El Toro de Madrid. Este año con más motivo por las expectativas levantadas con la llegada de una nueva empresa, Plaza1, y las promesas que su máximo exponente, Simón Casas, ha ido proclamando en diferentes medios, incluida nuestra tertulia en Casa Patas. Así, vamos a dar nuestra opinión en los puntos que a continuación exponemos.



Feria de la Comunidad de Madrid.

 Nos congratulamos por la inclusión del hierro de Doña Dolores Aguirre, años ha que no lidiaba en nuestra plaza. Probablemente el toro Argelón fue el último que se jugó en Las Ventas con su divisa, en San Isidro de 2010, ejemplar que dejó recuerdo en los aficionados por su inconmensurable poderío. Sin embargo lamentamos que pongan una novillada de Sánchez Herrero, ganadería que lleva varios años en la Lista Negra de esta Asociación por su reincidente comportamiento blando, soso y colaborador.

 Respecto a la corrida Goyesca, una pena que no se anuncien toreros de Madrid siendo la fiesta de la Comunidad. Aun reconociendo que los espadas anunciados son valorados por la afición de Las Ventas vemos harto improbable que la plaza se llene. Se trata de una de las fechas más señaladas de la temporada madrileña en la que habitualmente, hasta la llegada de Taurodelta, se daban carteles de máxima expectación con los tendidos prácticamente llenos. Por lo que vemos, Plaza 1 continúa la línea de Taurodelta y sigue sin recuperar la importancia que la Goyesca merece. En el debe de los toreros comentar que se anuncian dos toros de tres ganaderías distintas, todas de la misma rama: Domecq. No le vemos mucho sentido, puestos a anunciar diferentes hierros lo suyo es poner sangres distintas y demostrar dominio sobre diferentes tipos de embestidas.


Los toros de San Isidro.

 Observamos una leve mejoría pero sigue habiendo muchas sombras. Por ejemplo, es una tomadura de pelo que se anuncie dos tardes a Núñez del Cuvillo cuando es incapaz de presentar una sola corrida como es debido, por no hablar del juego que suele dar. Ganaderías como El Pilar o Jandilla llevan unos cuantos años dando unos resultados lamentables en nuestra plaza, en presentación y bravura. A Las Ramblas y José Luis Pereda tampoco le vemos méritos. Lagunajanda, anunciada en feria después de una corrida bobalicona la pasada temporada en la que se fingió el tercio de varas toda la tarde. Vuelve Garcigrande tras unos años de ausencia, sabemos que a esta ganadería le cuesta rematar los toros en plazas de primera, sobre todo de los cuartos traseros, veremos... No nos gusta que el encaste Núñez se limite exclusivamente a la torada de Alcurrucén, porque hay más; igual que los murubes sean coto único de los rejoneadores y no se lidien a pie. Eliminando algunas de estas y anunciando otras que se han quedado en el tintero podría haber quedado un serial mucho más redondo en el apartado ganadero.

 Como hemos comentado, nos alegra el regreso de Dolores Aguirre, con la casta por bandera. El de Rehuelga es igualmente positivo, también el de La Quinta, que por lo visto en la Feria del Pilar de Zaragoza parece recuperarse de la excesiva nobleza y la sosería manifestada los últimos años. Y esperamos mucho de Miura por su 175 aniversario.

 Valoramos la dignidad de hierros como Palha y Baltasar Ibán, ausentes en este ciclo porque no tienen corrida a la altura de Madrid. Bañuelos, otra gran ausencia, sabemos que por climatología encuentra el punto de trapío requerido avanzada la temporada y esperamos que venga este año después del gran encierro que lidió en verano. Se echa de menos a Cebada Gago y, por supuesto, a José Escolar, que un año más deja Madrid por Pamplona (por algo será, señor Casas), aunque esperamos que venga después con algún toro. También se echa en falta alguna divisa portuguesa como por ejemplo Murteira Grave, el campo bravo lusitano cuenta con diferentes encastes que ampliarían el abanico del ciclo isidril. Tampoco vemos nada de líneas como Gamero Cívico, Pedrajas, Graciliano, Vega-Villar, Vázquez, u otras muchas… así que pedimos que para el resto de la temporada se cuente con sangres que no tienen su oportunidad en San Isidro.

 No debería haber distinción entre ganaderías “toristas” y “toreristas”, si bien hay un aspecto en la configuración de los carteles reprobable: desde el jueves 11 de mayo que hay una corrida de La Quinta hasta el sábado 3 de junio que se celebra una novillada de Flor de Jara, no hay ninguna ganadería de corte “torista”. Tanta distancia es larga para los aficionados que buscan este tipo de ganaderías, deberían intercalarse corridas de toda clase y no marcar tanto la división entre unas y otras. Además, no ayuda en nada a acabar con unos clichés que están perjudicando a muchos encastes y ganaderías.


Los toreros de San Isidro.

 Mal aquí Plaza1. Más de lo mismo. No ha conseguido anunciar a José Tomás, se le ha escapado Juan Mora y la mayoría de las figuras, por no decir todas menos Talavante, se anuncian pocas tardes y con escaso compromiso, en lo relativo al toro y a la competencia con otros toreros. En un ciclo largo como este, las llamadas figuras han de venir mínimo tres tardes y demostrar que pueden con todo tipo de ganaderías, como siempre hicieron los ases de incuestionable torería. Algunos abusan de las confirmaciones, como Juli, anunciado junto a dos confirmantes en San Isidro y en Beneficencia ante un público más fácil y festivo. Las llamadas figuras deben asumir el máximo compromiso en Madrid en vez de copar carteles de plazas de pueblo, anunciándose abundantemente a lo largo de toda la temporada (no solo San Isidro), competir entre ellas, con los toreros que vienen arreando y con las ganaderías no solo de su gusto, también las del gusto de la afición. Si no que no se llamen figuras.

 Luego hay toreros que desentonan en Las Ventas, como Cayetano, Francisco Rivera Ordoñez, El Fandi o Padilla. También mucho torero modesto para rellenar carteles en la que dicen que es la “Champions League” de la tauromaquia, sin confundir “torero de relleno” con otros que no tienen la etiqueta de “figura” pero sí mucho interés para el aficionado.  Echamos en falta, entre otros, a toreros como Javier Cortés, Emilio de Justo o Luis David Adame, una de las promesas y de los triunfadores de la temporada pasada. Sin olvidar a Sánchez Vara, muy digno frente a un encierro complicadísimo de Saltillo, que merecía reconocimiento por parte de la empresa.

 Admiramos enormemente el gesto de Rafaelillo anunciándose con Dolores Aguirre y Miura, hierros predilectos de la afición y muy exigentes. Al igual que el San Isidro que afronta Alejandro Talavante, anunciándose con lisardos, victorinos y ganado de Domecq, un total de cuatro tardes. El extremeño lleva un tiempo aspirando a consolidarse como “torero de Madrid”.

 A todos los toreros hay que recordarles que la lidia consta de tres tercios, se debe respetar la liturgia y no menospreciar el tercio de varas metiendo los toros debajo del peto, escondiéndolos, o dejando que acaben con ellos en puyazos sangrientos. Si no hacen bien las cosas en un escenario como la plaza de Las Ventas es porque no quieren o desdeñan su profesión.


La empresa.

 No vemos la cacareada revolución por ningún lado, sino más bien una línea continuista con la última feria configurada por Taurodelta. Esto no es lo prometido, señor Casas. Entendemos que en un ciclo tan largo es muy difícil rematar todos los carteles, pero la labor de un empresario fetén es conseguir lo que otros no consiguen, anunciando el mayor número de tardes de máximo interés, rivalidad y carteles del gusto de la afición de la plaza. En este sentido Plaza1 se ha quedado escasa y, en lo que a San Isidro se refiere, no vemos diferencia con lo que teníamos. Si notamos interés por incentivar la fiesta entre la juventud con el incremento de abonos para jóvenes; por estar en los medios de comunicación y en el boca a boca de la sociedad, aspectos sin duda positivos. Y cierta mejoría en carteles fuera de feria, una de las demandas más ansiadas que esperamos no decaiga y termine en el olvido.

 Demandamos a la empresa que cumpla con las ganaderías anunciadas y no haya cambios y escándalos de última hora, así como la presencia y el trapío sea el que corresponde a Madrid, especialmente los días que se anuncian las figuras.

 No nos parece correcto que se pongan a la venta abonos para San Isidro antes de que los abonados renueven los suyos o puedan mejorarlos dentro de un plazo exclusivo para ellos. El abonado debe tener preferencia.

 Y esperamos que la oleada triunfalista no repercuta en presión sobre el palco presidencial y que este actúe con total independencia y máximo rigor.

  Suerte para todos.