sábado, 3 de mayo de 2014

Gallito (el verdadero)

En efecto, daba este torero una impresión tal de dominio, de maestría, de ciencia taurómaca, de conocimiento perfecto del toro, de exacta noción de las distancias y, al propio tiempo, hacía tanto alarde de facultades, de agilidad de músculos en tensión, que su labor aparentaba no tener importancia. Poseía la difícil facilidad. También el verso fluido de Zorrilla parecía brotarle de la pluma sin esfuerzo. También el arte de Velázquez, sin explicación ni trastienda, parece que consistía en buscar al Bobo de Coria y retratarle con el pincel. Todo sea dicho sin tratar de establecer comparaciones, que son odiosas, y por lo mismo cuando a algunos de los toreros modernos los comparan con Joselito, yo pienso que tratan de ponerles en ridículo o, por lo menos, de tomarles el pelo. Entre otras cosas, porque estos toreros de ahora echan "mucho teatro" y de José pudo decirse lo contrario: que "quitaba teatro..."

Luis Fernández Salcedo


2 comentarios:

Jose Morente dijo...

Pedro:

Me ha llamado mucho la atención este texto que conocía desde hace años pero en el que hay un comentario sobre el que hasta la fecha no había reparado en detalle.

Es la afirmación de LFS de que Gallito "echaba poco teatro".

Y digo que me llama la atención porque después de varios años de estudiar la figura de ese gran torero no creo que esa afirmación pueda sostenerse. Don Luis le conoció pero Don Luis era gallista y escribía muchos años después exagerando o deformando la figura del "mejor de los toreros".

Y es que sus coetáneos,le reprocharon a Joselito precisamente lo contrario: "que echaba demasiado teatro".

No niego que probablemente el de Gelves tuviera razón en su modo de comportarse en la plaza pero su actitud, sobre todo en los inicios de su carrera, con sus gestos muy expresivos hacia el público o hacia los peones, a los que no dudaba en "regañar" públicamente ante cualquier error cometido se pueden comprobar fácilmente en las pocas (pocas para lo que nos hubiera gustado) películas del diestro de Gelves. Algo que le hacía antipático a los ojos de muchos aficionados.

Idéntico reproche le hizo, Corrochano en sus crónicas, si bien omitió el tema cuando escribió el libro de desagravio ¿Qué es torear? sscrito, eso sí, 30 años después de muerto Gallito.

Un cordial saludo.

Vazqueño dijo...

Bien, si vas por ahí tengo que darte la razón, se me vienen a la cabeza sus adornos y desplantes, como en la corrida de los 7 toros de Martínez, que le pasó un pañuelo por la cara a "Barrabás" después de escupirle. En la portada de La Lidia se ve muy claro...

Pero yo lo entendí de otro modo. LFS podría referirse a su difícil facilidad, como él dice, a ese poderío para dominar y torear a topo tipo de toros con toda naturalidad. En contraste con tantos otros toreros, muchos aspavientos, mucha gracia y mucho salero, pero cuando sale un morito que arrea, a correr.

Un abrazo José.