Publicada por Alejandro Piquer en Twitter.
lunes, 26 de febrero de 2018
miércoles, 21 de febrero de 2018
Don Tancredo
Don Tancredo en plena acción.
No era extraño en el lenguaje popular sacar a relucir el nombre artístico de Don Tancredo para referirse a una persona que permanece impasible o se queda muy quieta. Parece que se está perdiendo y ahora se oye menos.
domingo, 11 de febrero de 2018
Pastelero, de Victorino Martín
Pastelero, de Victorino Martín. Dibujo de Juan Pablo Cardona
Contemplamos el genial dibujo de Juan Pablo Cardona ilustrando a Pastelero nº 20, de Victorino Martín; 520 kilos, cárdeno, cuatro años y medio. Bajo, serio y cornalón. Jugado el día 6 de junio en la feria de San Isidro. De salida se queda en el burladero de matadores, sin dar rodeos, apretando en el capote de Ureña, obligado a sacarlo a los medios. Lo pica Pedro Iturralde cogiéndolo arriba en dos varas que toma empujando con la cara a su altura natural, mirando al caballo continuamente entre envite y envite. Lo sacan presto del segundo encuentro y va largo en el capote de Agustín de Espartinas, fijo en los cites y creciéndose tras la pelea. Pastelero se muestra pegajoso en el percal, dificultando el tercio de banderillas por ello y por cómo va aprendiendo de cada par, necesitando los rehileteros varias pasadas en falso mientras el bicho ignora el castigo de los arponcillos. La lidia más ordenada la proporciona el toro bravo gracias a su fijeza, claro, pero hay que poderlo. Ya en la muleta Ureña lo saca al tercio no sin algún trompicón, donde se desarrollaría toda la obra, es decir, en terrenos intermedios. En los medios hubiera pesado un mundo, también hubiera sido más meritorio. Casi toda la faena la plantea Ureña por el derecho, pitón más franco; por el izquierdo Pastelero se revuelve como un felino. Su fiereza requiere un sitio y un porqué en cada lance, valiendo su peso en oro cada uno de ellos. No está para monerías. El torero murciano le roba un par de tandas portentosas, en otras no tuvo otra alternativa que ceder terreno ante la pujanza del victorino. Cuando lo colocó para estoquearlo se vio la frescura del toro, signo de que no estaba vencido del todo. Dejó una tendida soltando la muleta, de la que tuvo que salir a la carrera por el acoso de Pastelero. Tres golpes de descabello necesitó y todavía seguía apretando y derrotando, y es que estaba para entrar a matar de nuevo. La plaza despidió a Pastelero con una fuerte ovación después de que el presidente, don Javier Cano, ignorara la petición de vuelta al ruedo para el toro. Paco Ureña sí la dio, acababa de vérselas con un auténtico toro bravo.
sábado, 10 de febrero de 2018
Antiguos Corrales del Gas de Pamplona
Antiguos Corrales del Gas en Pamplona o, como escribiría Adolfo Bollaín en una opinión radicalmente torista:
"Es la
supremacía del toro, dentro y fuera de la fiesta. El toro -él solo, por sí
solo- es ya un espectáculo, cosa que no me negará nadie que no puede decirse
del torero. En la plaza se reúnen los dos. Parece que sin la reunión de los dos
no hay nada. Y no es cierto. Suprimid al torero y el toro solo interesa. Ahí
está, en el apartado, y el público paga por ver al toro solo, sin torero en los
corrales. Ahí está, en el desencajonamiento, y el público paga por ver al toro
solo en el ruedo".
viernes, 9 de febrero de 2018
sábado, 3 de febrero de 2018
¡A los toros!
—¡Altramuces! ¡Abanicos!
¡Naranjas! ¡El programa de la corrida! ¡La lista grande!
Alcahuetas y cesantes, pícaros y
bohemios, ciegos y lisiados, con donaires y lástimas, dan tientos a bolsa
ajena. El gentío de a pie, con el sol en la espalda, sube hacia la plaza
esparcido por las dos aceras. Endrina y garbosa, ondula la gitana prometiendo
venturas. Sobre un penco trota el picador, amarillo jinete, con el azul
monosabio a la grupa. Un ciego pregona el romance del Horroroso Crimen de
Solana. En la imperial de los ómnibus, chungas y algarabías, calañeses y
peinetas de teja, bastoneo y pataleo, luces morenas. El mayoral arrea el tiro
de mulas. Bailan borlones y cascabeles. Restalla la fusta. Avinados berridos
blasfemos. En torno de la plaza tumulto de ruedas y caballos. Humo de
fritangas:
—¡Agua, azucarillos,
aguardiente! ¡El programa de la corrida! ¡Agua, azucarillos, aguardiente!
¡Claveles! ¡Claveles! ¡Claveles! ¡Patitas de bailaor, déjame una mota!
Moscas y polvareda. Negrea el
tendido en las entradas de la plaza. Disputas taurómacas. Impacientes empellones.
—¡Naranjas! ¡Naranjas! ¡Fresa!
¡Fresquita!... ¡De la Fuente del Berro! ¡Aleluyas de don Perlimplín! ¡Risa para
un año! ¡El programa de la corrida! ¡El horroso crimen de la Solana!
Ramón María del Valle-Inclán. Viva mi dueño, 1928
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