jueves, 9 de octubre de 2014

Vuelven los Palha



"Será una corrida con una presentación irreprochable"
"Apuesto por el 191. De los toreros hablaremos después"
"No me gustan los toros con facilidades para los toreros"
"Me gustaría que todas las plazas y en todos los territorios sacaran el toro de Madrid"
"Buscamos un toro para aficionados"
"Va a ser de las dos o tres corridas mejor presentadas del año en Madrid"
"Nuestro toro pide el carnet de identidad" 


Habrá que ir a verlo señor Folque...

miércoles, 8 de octubre de 2014

El dia D y la hora H

 Novillada de Los Maños para Cuartero, David de Miranda y Varea.


 Atraído por la presencia de la ganadería de Los Maños, que tantos triunfos y buenos resultados viene cosechando en los últimos años, me acerqué a Zaragoza a ver esos toritos grises que tan buena fama tienen y uno todavía no conocía. Además, su imponente Plaza de Toros esta celebrando su 250 aniversario, nada más y nada menos, así que había muchas ganas de volver a la Inmortal Ciudad y compartir un día de toros con los amigos y los aficionados de la tierra, un reducto de conocedores y fervientes apasionados por la fiesta de toros que han soportado estoicos el maltrato sistemático a su plaza y ahora ven un resquicio de volver a ver la Zaragoza taurina en el lugar que nunca debió abandonar: como una las mejores plazas de España donde la categoría del público y el toro que se lidia otorgan a los toreros triunfos de verdadera categoría, dignos de ser recordados y reconocidos en el resto de plazas de primer rango. En esa senda parece que están y espero que no se abandone, aunque sea bajo la gestión de Simón Casas, empresario de luces y muchas sombras.

El día se presentaba muy apacible

  El ganado dio la talla, vaya que si dio la talla. La novillada de Los Maños fue de un juego extraordinario, cada uno con sus matices, pero todos ellos tenían posibilidades de triunfo y servían para hacer el toreo bueno. Lo más positivo fue la capacidad para humillar que tuvieron todos, los seis novillos metían la cara para embestir que daba gusto. Nunca blandearon ni hicieron cosas de manso con evidencia. Cumplieron en los caballos recibiendo dos puyazos en regla, empujando o dejándose pegar en los peores casos. Qué novillada tan guapa. Lustrosos, bien comidos, con las hechuras reconocibles del encaste, muy serios todos ellos a excepción del sexto, algo terciado y con expresión de jovenzuelo.
  El primero fue el de más brío, nervio y poder, para toreros valientes expertos en estas lides. Luego vino un utrero que embistió de lujo durante tres o cuatro tandas, tardeando en la segunda parte de la faena. En tercer lugar el ya célebre Quejoso, arrancándose de largo a los caballos, en el segundo envite casi desde los medios, con alegría y prontitud, y sin recular una vez en el peto. En la muleta acometió muy humillado, pastueño y dulzón. En cuarto lugar un novillo que hizo ademán de irse en el segundo puyazo pero terminó yendo decidido, quedó con una embestida larga y por abajo, haciendo el avión, que fue un espectáculo. Muy ovacionado en el arrastre y no era para menos. Muy guapo el berrendo que hacía quinto, en la muleta muy agarrado al piso pero atacándole y buscándole las vueltas acabó embistiendo. El sexto quedó soso y desentendido, pero se creció y le regaló a Varea unas cuantas arrancadas que le permitieron cortar una oreja.
  Ya ven, una novillada así no se ve todos los días.

Buen aspecto en los tendidos de sombra
  
   Cuartero evidenció la falta de contratos. David de Miranda apuntó maneras y estuvo por encima de sus oponentes, quedó bien. Y Varea toreó con empaque aunque le faltó ajustarse más, el triunfador de la tarde junto con los ganaderos.
   De las cuadrillas Manolo de los Reyes puso un par de categoría al cuarto, dejando llegar al animal, sacando los palos de abajo y asomándose al balcón. Hubo grandes tercios de banderillas en la lidia del tercero y el cuarto. Los picadores de Varea, Santiago Pérez y Pedro Manuel Muñoz, administraron bien la suerte y picaron arriba.

Varea dando la vuelta al ruedo con el ganadero José Marcuello. (foto Heraldo.es)

  Vaya por delante que no soy partidario del indulto, quiero ver morir a los bravos de una estocada en las péndolas, a los pies de su matador, porque esa es la más pura esencia de la Fiesta. Menos en plaza de primera y menos aún un novillo tan dulce, si bien todo lo que hizo en los primero tercios fue de bravo. El presidente se negó en primer momento, dando un aviso, la petición arreció con mucha fuerza y finalmente sacó el pañuelo naranja. Nunca antes había pasado esto en Zaragoza, el tiempo dirá si ha sido un hecho puntual o la indultitis aguda que padecen muchas plazas ibéricas también se ha instalado en Zaragoza, cosa que dudo bastante.
  Pero la novillada que echó la familia Marcuello ahí queda, el día que regresaba después de tres años de ausencia, en el 250 aniversario del coso, único cartucho en plaza de resonancia, ante sus paisanos, cuando más lo necesitaba la feria, la afición y la ciudad... una novillada de bandera. El dia D y la hora H.

Los seis novillos, de la web de la Plaza de Toros de Zaragoza:



El del indulto: Quejoso nº 42, 501 kg, 

En cuarto lugar el número 58 (en la web de la empresa aparece la foto del 38) 


       

Enhorabuena a la ganadería de Los Maños

lunes, 6 de octubre de 2014

Cuatro naturales y una estocada

Corrida de toros de Adolfo Martín para Uceda Leal, Diego Urdiales y Serafín Marín.


  Fue al saltar al ruedo el segundo de la tarde, un cárdeno con mucha leña de Adolfo Martín que apenas recibió castigo en varas entre caída y caída, bajo el correspondiente mosqueo del personal que protestaba soliviantado por la blandura del bicho. Pero hete aquí que merced a ese fondo de casta que predomina en los toros del Marqués y que sus depositarios han sabido mantener, el toro aguantó en la muleta, y tras un par de series emocionantes por la derecha debido a las coladas y el cabezazo final del toro, Diego Urdiales se dejó de pamplinas y cogió la muleta con la mano natural para hacer el toreo fundamental que dictan las tauromaquias clásicas. Dos tandas de las que sacamos cuatro soberbios naturales, con ese estilo abelmontado que caracteriza al torero riojano, que al igual que el Monstruo de Triana, es de tal autenticidad que no necesita ligazón para levantar a los aficionados de la piedra y poner a todos los tendidos de acuerdo. Cuatro pinturas, cuatro carteles de toros. Tras ello, cogió Urdiales el acero y tardó en cuadrar al cornalón, la demora no era en balde pues se volcó en el morrillo del toro dejando un estocadón en toda la yema que puso la plaza como un hervidero. Cuatro naturales y una estocada, oreja de ley, y un recuerdo imborrable en la memoria de los aficionados. 

El toreo

  Por lo demás la corrida de Adolfo Martín en conjunto resultó mediana. Varios de ellos barbearon de salida y salieron buscando terrenos de la enfermería, cosa novedosa en esta ganadería. Otros flojearon y acometieron demasiado pastueños y adormilados. No quisieron saber nada de los pencos y se entregaron a la muerte demasiado rápido para lo que suelen ser estos toros. 
  Primero y segundo con poco fuelle y pastueños; tercero con genio y mirón; cuarto de arreones, con poder e inédito en la muleta; quinto devuelto por lesión; y sexto de media casta con un buen pitón derecho. 

  Uceda Leal estuvo horroroso y pegó su ya habitual petardo, maquillado por el acierto a espadas. Y Serafín Marín cortó una oreja generosa, en una faena de pundonor culminada con una gran estocada. 

   De sobrero salió un buey de El Puerto de San Lorenzo que huía de su sombra y si le abren la puerta se marcha de vuelta hasta El Puerto de la Calderilla, al trote cochinero por supuesto. Un ganadero como Dios manda, a estas horas ya debería de haber sacrificado a la madre de semejante borrón para el honor de la divisa.

viernes, 3 de octubre de 2014

Las monas del Sr. Cuvillo

Corrida de toros de Núñez del Cuvillo para Finito de Córdoba, Iván Fandiño y Daniel Luque.


  No, no ha salido del bache. Podemos decir sin miedo a equivocarnos que los toros del Sr. Cuvillo continúan sumidos en un lamentable estado de casta y poder. Tres volvieron al corral y pudieron ser los seis, las protestas arreciaban desde salida, y es que los animalitos del Sr. Cuvillo no se tenían sobre las patas, derrotados antes de llegar al piquero. Tampoco imponían respeto, aquello que técnicamente se conoce por trapío, y eso que iban bien cargados de kilos y con generesosas arboladuras, pero tienen un modo de moverse, un estilo, que no infunde miedo. Los antiguos cronistas a los bichejos de esta ralea los tildaban de "monas", como es el caso que nos ocupa. 
  El petardo que ha pegado hoy el Sr. Cuvillo tiene su razón en una selección dirigida completamente al servicio de las figuras, totalmente sumisa. Es el precio a pagar cuando el ganadero se deja llevar por las comodidades del que se pone delante, como ya le pasó a otros muchos ganaderos anteriormente que acabaron en el ostracismo. Ahora veremos si es capaz de levantarlo, por cabezas de ganado para hacer criba no será. 

   Finito, una vez más, vino a echar la tarde y a matar a paso de banderillas. El arte de este torero es más complicado de ver que la aparición de un santo.

  Fandiño tuvo un Juan Pedro con buena embestida y blandurrón. Necesitaba mucho temple y buen hacer, cosa que Fandiño nunca le dio, así que la faena terminó en naufragio. En quinto lugar, después de que Florito luciera la parada de cabestros con uno de Cuvillo y otro de Bohórquez, terminó frente a uno de El Torero, con poder, violento y de arrancada corta. De esos que Fandiño, otrora, metía en el canasto, y hoy se le ha terminado yendo. Después de un comienzo bueno por el lado derecho, la faena se diluyó en la más absoluta vulgaridad, rematada con unas manoletinas finales que no venían a cuento. Para colmo ha matado mal, estocadas bajas y con el primero soltando la muleta. La tarde que ha echado es para reflexionar...

  Luque ha mejorado su estilo, ahora es un torero de los que "compone la figura". Seguro que  le da para cosechar muy buenos resultados por ahí, pero aquí, en Madrid, además de poner posturas para pasarse a las monas de aquí para allá, hay que ser inteligente y tener sentido del toreo. Hay que saber, por ejemplo, cuándo se pueden hacer los quites porque los toros y el público lo permitan, cuándo hay que brindar para que la afición lo tome con agrado, medir los tiempos de las faenas sin irritar a la parroquia y no alardear después de matar de un bajonazo. Son cosas básicas que Luque no domina después de tantos años de alternativa, aunque esto, como digo, es algo secundario viendo su evolución a fino estilista que le dará para cortar muchas orejas en provincias.

El estilismo de Luque, todo superficialidad

  El público estuvo fenomenal. Otoño es una feria agradable, cortita, a la que suelen acudir los titulares de los abonos y no se regalan entradas, por lo tanto hay un comportamiento más homogéneo y nos evitamos las reacciones variables, vergonzantes e incomprensibles de una feria excesivamente larga como es San Isidro. Hoy la sombra se mosqueó con tanta mona y con el palco presidencial, parecía que la plaza iba a echar a arder. Ya lo decía el maestro Chenel en aquellas retransmisiones del Plus que hoy nos parecen tan lejanas: "En mis tiempos el problema no era el sol, sino la sombra, cuando la sombra se cabreaba eran las peores broncas. Ardía Troya". 

jueves, 2 de octubre de 2014

Los bueyes del Sr. Gallardo

Principió la novillada con un morito blando, medio inválido, que no le hacía ascos a los jacos y se arrancaba a la mínima, incluso hubo una especie de derribo. Luego fue de más a menos, con buen estilo y franqueza, apagándose rápidamente. Esta medianía podría decirse que fue de lo mejor que vimos, en una novillada mansa de solemnidad, de tanta cobardía parecía que estuvieran capados. El de toriles, el que huye, el de arreones, el de los mugidos, el rajado, el de los tornillazos... mansos de todos los estilos y variedades. Además de blandurrones, medio lelos y chochones. Vaya tarde oiga. Salvamos las estocadas de Gonzalo Caballero, con mucho valor, despacio, en la rectitud. ¡Pero qué tarde! Váyase Sr. Gallardo, tómese un descanso, merodeé todo lo que quiera por el callejón, pero haga el favor de no atormentarnos con sus toros de chichinabo.

Gonzalo Caballero mojándose la mano

miércoles, 1 de octubre de 2014

Feria de Otoño

1982

Cuatro festejos de abono. Toros de Celestino Cuadri, El Torero y Victorino Martín. Novillada de Pablo Martínez Elizondo

1993 

Seis tardes de abono. Toros de Juan Antonio Romao de Moura, Puerto de San Lorenzo, Cebada Gago, Dolores Aguirre y Murteira Grave. Novillada de Juan Antonio Ruiz Román.

2004

Seis de abono. Toros de Adolfo Martín, Cuvillo, Puerto de San Lorenzo y Victorino Martín. Rejones de Julio de la Puerta y novillada de Román Sorando.


2014
Cuatro festejos de abono. Toros de Cuvillo, Puerto de San Lorenzo y Adolfo Martín. Novillos de Fuente Ymbro.

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¿Conclusiones?